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Noche entrañable en la Uned

Pauli Morala Casaña, la melillense de casta y generosidad, estrella de la segunda edición de la Semana del Mayor

Juan José Imbroda, más como amigo que como presidente de Melilla, fue el primero en tomar parte activa del homenaje a la gran ciudadana que derrocha vitalidad por los cuatro costados.

Publicada en InfoMelilla el 28 de abril de 2007

Salvador Ramírez y Agustín García

Pauli Morala Casaña, la mujer, la melillense, la que da su vida a los demás ha recibido el cumplido homenaje no sólo de la Ciudad Autónoma sino de la serie de colectivos benéficos y educativos a los que no ha dudado en ayudar.

Ha sido una tarde-noche mágica la vivida en la Uned melillense. Era muy justo el homenaje a esta pedazo de mujer que, superadas ocho décadas de vida tiene una vitalidad envidiable, contagia ganas de vivir y de ser solidarios.

Pauli ha sido la gran estrella de la Semana del Mayor, el homenaje debido, el reconocimiento de una vida que se dedica a sus amigos, a sus alumnos y a los más necesitados. En el centro universitario no faltó nadie.

Juan José Imbroda, más como amigo que como presidente de Melilla, fue el primero en tomar parte activa del homenaje a Pauli. Miguel Marín, María Antonia Garbín, prácticamente todo el equipo de Gobierno de la Ciudad Autónoma quiso besar a la homenajeada y reírse -porque Pauli Morala Casaña tiene mucha risa- con sus ocurrencias.

Todos galardonaron a la estrella: Buen Consejo, La Salle, Voluntariado de Atención al Mayor, la Gota de Leche, el mundo del teatro, Amas de Casa, Melilla entera y, para guinda, una grandiosa actuación del tenor Sebastián Alarcón y Armando Pelayo, deslumbrantes.

La emoción de la familia de Pauli se contagió a todos los presentes, todos quisieron una foto con la gran mujer melillense. Y luego una merienda y más convivencia sana y espontánea.

Acierto sin paliativos de las Consejerías de Cultura y Bienestar Social. Simi Chocrón, María Antonia Garbín y Carmina San Martín lo están haciendo de lujo, han organizado una Semana del Mayor participativa y emotiva, la gente, como se dice ahora, flipa.