Deportes

Las próximas semanas vienen cargadas de expectación

Un cerco de críticas y presión se cierra sobre la gestión del presidente de la Federación Melillense de Fútbol

La simbiosis pública y notoria Robles-Diego Martínez ha desaparecido. Estamos en pre-elecciones y no sería nada descartable que Juan José Imbroda haya dado el correspondiente tirón de orejas a su viceconsejero de Deportes.

Publicada en InfoMelilla el 17 de enero de 2007

S.R./InfoMelilla.com

La polémica está servida y, lo que es peor, sometida a futuros chequeos oficiales que a pocos van a beneficiar. ¿Investigación, control presupuestario, fiscalización, auditorías?.

El hecho de que la Ciudad Autónoma ceda anualmente casi 50 millones de las antiguas pelas a la Federación Melillense de Fútbol llama, de principio, la atención; la denuncia pública sobre una presunta utilización fraudulenta de esos dineros enreda aún más el ovillo.

Diego Martínez está en una situación delicada. Enfrente tiene el dedo acusador de Francisco Roldán, presidente del Club Gimnástico de Melilla que le pide abiertamente -a él y al viceconsejero de Deportes- explicaciones públicas sobre el destino de los dineros del fútbol.

Tiene, el presidente federativo futbolístico, otro problema, pero éste dentro de su casa. Su vicepresidente ha sido identificado como el propietario de una línea telefónica desde la que se accedió al foro de MeliYa.com para dedicar determinadas 'lindezas' a señores de la Unión Deportiva Melilla, firmadas todas ellas por 'Blanquillo'. Y esta polémica ya está en los juzgados, que es lo preocupante.

Martínez, además, es el punto de mira de un sector del periodismo melillense. Luis María Aznar y 'Otilio Ridruejo' van a por el presidente de la Federación de Fútbol, pero van con unos argumentos difícilmente desmontables. De hecho, el mandatario federativo no ha dicho ni pío a las epístolas que le dedican desde El Faro de Melilla.

Militar El presidente del fútbol melillense es militar en ejercicio. Nadie ha osado vincular -ni tiene por qué hacerlo- su condición profesional con su afición al deporte del balón pero en Comandancia General no se suele ver de buen grado que su personal ande incordiando en ninguna parcela de la vida local. Vaya, que al general en jefe -a éste o al de turno- le molestan hasta los gritos de cabreo que se dan jugando al dominó.

La simbiosis pública y notoria Robles-Diego Martínez ha desaparecido. Estamos en pre-elecciones y no sería nada descartable que Juan José Imbroda haya dado el correspondiente tirón de orejas a su viceconsejero de Deportes. 'En la guerra, al enemigo ni agua' o bien aquello de 'no quiero heridos ni prisioneros'.

Las próximas semanas vienen cargadas de emoción e incertidumbres. ¿Será capaz Diego Martínez de aguantar la presión impasible el ademán?, ¿hasta qué punto Paco Robles seguirá apoyando al presidente del fútbol melillense?, ¿se iniciará autoría alguna al respecto?. Algunos evocan con nostalgia la figura de Salvador Romero, es un síntoma como para preocuparse.