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UPyD considera fundamental encarar los problemas educativos que sufre España reflejados en el último Informe PISA
Emilio Guerra asegura que en el caso concreto de Melilla, las cifras son "demoledoras"
Publicada en InfoMelilla el 12 de diciembre de 2007
Emilio Guerra, coordinador de Unión, Progreso y Democracia (UpyD) en Melilla, ha calificado de “inauditas” las declaraciones e interpretaciones oficiales que durante los últimos días se están publicando acerca del último informe PISA sobre Educación presentado en París. Y es que, en su opinión, “poner en duda los efectos tan desastrosos de las leyes educativas que venimos sufriendo, es querer mirar hacia otro lado ante una problemática gravísima que afecta a toda la sociedad”.
Guerra considera inapropiado achacar la problemática del sistema educativo español y su menoscabo a los inmigrantes, ya que en su opinión tan sólo basta con “darse una vuelta por las aulas de los institutos” para comprender que el problema no está en los que vienen de otros países.
Respecto a las palabras del presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, achacando el fracaso de los estudiantes españoles a la poca formación de los padres o a las generaciones pasadas, el coordinador de UpyD cree que se trata de unas declaraciones que “escandalizan”, sobre todo teniendo en cuenta que el único objetivo de las mismas es el de “tirar balones fuera sin asumir la cuota de responsabilidad que le corresponde”. En este sentido, Guerra ha recordado a Zapatero que “con anterioridad también tuvimos casi 15 años de gobiernos socialistas en los que poco o nada se reparó”.
Sobre el caso concreto de la Educación en Melilla, Emilio Guerra asegura que las cifras son “demoledoras”, ya que reflejan un 47,3 por ciento de fracaso escolar, “lo que nos sitúa en el último escalón del estudio”. Por ello, el coordinador de UpyD considera que “estamos obligados a establecer una profunda reflexión al respecto y poner en marcha aquello que para Unión, Progreso y Democracia es fundamental: centralizar las competencias educativas, dejarnos de vaivenes políticos y establecer cuantos Pactos de Estado sean necesarios para alcanzar los niveles óptimos”.
Al margen del modelo a seguir, Guerra considera fundamental fomentar aspectos como la formación del profesorado, la inversión estatal en educación pública, reducir la ratio en las aulas, dotar al profesor de la autoridad y prestigio actualmente perdidos, y mejorar sus condiciones profesionales.
“Ni el Partido Popular ni el Partido Socialista han sabido dar una respuesta adecuada a un asunto que debe ser prioritario, ya que el progreso y el desarrollo debe medirse en cultura y estamos rayando el analfabetismo funcional en proporciones agigantadas. Tal y como exigen los docentes, debemos recuperar los niveles de exigencia y ambiente de trabajo”, ha finalizado Guerra, quien considera fundamental un cambio en la Ley.