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Alonso Díaz recuerda que fue Imbroda quien en su momento aseguró que "nunca apoyaría a un musulmán para ser alcalde”

Por ello el socialista cree que debería ser El Barkani el que abandonara su cargo y su partido, y no Dionisio Muñoz

Publicada en InfoMelilla el 4 de junio de 2008

Carmen G.S./InfoMelilla.com

Alonso Díaz, secretario de Organización del PSOE
Alonso Díaz, secretario de Organización del PSOE

El secretario de Organización del PSOE de Melilla, Alonso Díaz, se ha referido esta mañana a las declaraciones realizadas por diversos miembros del Gobierno local contra el líder de los socialistas melillenses, Dionisio Muñoz, y ha dejado claro que “la xenofobia la demuestra aquella persona y aquel partido que dijo que, bajo ningún concepto, apoyaría a un musulmán para ser alcalde”, una afirmación que, según él, realizó Juan José Imbroda en 1999.

Así, después de que el Gobierno local haya reclamado la dimisión de Dionisio Muñoz, Díaz ha hecho un llamamiento al consejero de Presidencia, Abdelmalik El Barkani, a quien a instado a dimitir de su puesto y abandonar el Partido Popular, algo que debería hacer “de tener un mínimo de dignidad y de vergüenza”.

A pesar de ello, el socialista está convencido de que esa dimisión no se producirá, ya que “El Barkani contribuye a esa política de desigualdad y discriminación que practica el PP. Es para el PP un musulmán que les sirve para sus intereses políticos”, y ha añadido que “la tolerancia que practica éste es con respecto a los poderosos”.

Nacionalidad española

Asimismo, el número dos del PSOE se ha refirido a las miles de personas que lucharon por conseguir “lo que era su legítimo derecho, el reconocimiento de ser españoles”, mientras que “otro”, a pesar de poder acogerse a esta nacionalidad “se lo pensaron durante un tiempo”.

En referencia a las acusaciones de clasistas realizadas recientemente por Juan José Imbroda en RNE, Díaz ha censurado al primer edil y le ha recordado que su política “está basada en las dos Melillas separadas por una barrera que no es invisible y que se llama desigualdad y discriminación”. Una barrera, ha añadido, que “se plasma en facilitar el ocio y el cartel de reservado el derecho de admisión para los que más tienen, frente a los que tienen dificultades para llegar a fin de mes o ni siquiera tienen el sustento diario para sus familias garantizado”.