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Azmani acusa a Imbroda de estar gobernando de forma “antigua, autoritaria y antisocial”

Además, el diputado socialista asegura que el Estatuto del Instituto de las Culturas presenta “verdaderas aberraciones”

Publicada en InfoMelilla el 30 de enero de 2008

Carmen G.S./InfoMelilla.com

El diputado del Grupo Socialista en la Asamblea de Melilla, Amin Azmani, ha acusado al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, de estar gobernando de forma “antigua, autoritaria y antisocial”, algo que, ha dicho, contrasta con su discurso de investidura, donde prometió que “iba a ser una legislatura de los ciudadanos y de la participación ciudadana”. Y es que, según Azmani “si el Pleno de Control fue un atentado a la democracia y un ejercicio de autoritarismo, el Ordinario fue una puesta en escena de una actitud chulesca y, en todo momento, se ha faltado al respeto a los miembros de la oposición”.

Según explicó el diputado, Imbroda “nos quiso callar”, algo que considera “intolerable” teniendo en cuenta que los grupos de la oposición representan a más de 11.000 ciudadanos. “No se puede permitir callar a los representantes de una buena parte de la ciudadanía melillense, por mucha mayoría absoluta que tenga el Partido Popular”, ha dicho.

En lo referente al Pleno del pasado jueves, el diputado se ha referido a la aprobación por parte del Grupo Popular del Instituto de las Culturas, cuya finalidad, ha explicado, “es la misma que le otorga el estatuto de Autonomía a la Ciudad Autónoma y a su Gobierno”. En este sentido, ha dicho, “no se puede permitir que el Gobierno de Imbroda esté delegando permanentemente sus funciones y su responsabilidad en órganos autónomos”, ya que éstos “son difíciles de fiscalizar y que escapan del control que, en cambio, si se ejerce sobre el Gobierno de la Ciudad”.

Además, tal y como ha infromado Azmani, “hay verdaderas aberraciones en la creación de este Instituto”, ya que según él el propio Estatuto del organismo prevé la transferencia de personal funcionario o personal laboral de la Ciudad Autónoma al Instituto. “¿Cómo es posible que un Estatuto, que se aprueba para crear un organismo autónomo, puede interferir en las normas que rigen al personal de la Ciudad Autónoma?”, ha querido saber.

A su parecer, esta práctica de delegar responsabilidades del Gobierno a organismos autónomos, responde, además del deseo de evitar el control, a la práctica de “colocar en ellas a amigos y personas afines al PP”, como sucede en con la Fundación de Drogodependencia, el Patronato de Turismo, la Fundación Melilla Monumental, la Empresa Municipal de Vivienda, Proyecto Melilla, etc.

Amenazas y coacciones

En otro orden de cosas, el diputado también se ha referido al Reglamento de Deportes, donde el Consejero de esta área “se escudó en la demagogia, faltando a la verdad. No se puede decir que no quieren ejercer intervencionismo en las entidades deportivas, al tiempo que imponen en su reglamento la creación de órganos como las Comisiones Delegadas”, ha afirmado Azmani, que ha instado además a Robles a respetar la autonomía de las entidades deportivas.

“Estamos asistiendo a la peor política deportiva en la historia de nuestra Ciudad”, ha aseverado el socialista, al tiempo que ha recordado que se conceden subvenciones, “sin saber en qué concepto”, se pretende cobrar tasas a todo aquel que intente hacer uso de una instalación deportiva, y “donde se llega a amenazar a quienes no comulguen con las directrices del Gobierno de la Ciudad”.

La retirada del orden del deía “de manera unilateral y sin explicación alguna”, de la aprobación del Reglamento de Venta Ambulante también ha sido abordada por Azmani, que ha revelado que los Grupos de la Oposición pidieron por escrito, el mismo día del Pleno, las explicaciones oportunas para conocer porqué se ha dejado sobre la mesa este punto y porqué se ha llevado a Pleno la aprobación inicial, y no definitiva del Reglamento de Venta Ambulante, máxime cuando ya había sido aprobado en Comisión, por unanimidad de todos sus miembros ,y cuando, desde el 29 de noviembre, existía un informe técnico de la Consejería de Seguridad Ciudadana, “que recogía que el único trámite pendiente era que el Reglamento fuese a Pleno de la Asamblea”.