Local · Transporte
Tras el aplazamiento de la línea con la ciudad granadina
Baleària sitúa en 2010 su horizonte para operar en Melilla, aunque no descarta el proyecto con Motril
Adolfo Utor habla de la oposición social como uno de los motivos del aplazamiento y recomienda que no se haga un uso político del transporte
Publicada en InfoMelilla el 15 de mayo de 2008
Tras anunciar su decisión de aplazar la puesta en marcha de la línea Melilla-Motril, la compañía Baleària ha dejado claro que su horizonte para operar en Melilla se sitúa en estos momentos en el año 2010, fecha en la que expira el actual contrato público de navegación marítima adjudicado a Acciona Trasmediterránea. Así lo ha asegurado el presidente de la compañía, Adolfo Utor, que se ha desplazado hoy jueves hasta Melilla para dar al Gobierno local las oportunas explicaciones de la suspensión del proyecto de Motril.
Tras unos minutos de reunión con el consejero de Economía y el viceconsejero de Turismo, Daniel Conesa y Javier Mateo, Utor ha reiterado a los medios de comunicación que además de los factores económicos, marcados por la desaceleración actual, la oposición de un sector de Melilla a la presencia de la compañía en la ciudad ha jugado un papel fundamental en la decisión de aplazar la puesta en marcha de la nueva línea.
En este sentido, el presidente de la compañía ha recordado que ya en cierta ocasión advirtió que si el proyecto con Motril no contaba con el consenso social en Melilla podría no llevarse a cabo, un anuncio que finalmente, y tras muchos meses de trabajo y estudios, ha acabado por cumplirse.
Del mismo modo, Adolfo Utor ha querido dejar claro que la compañía Baleària no ha sido en ningún momento un instrumento electoralista utilizado por ninguna formación política, y ha asegurado haberse sentido ofendido tras oír las críticas que determinados sectores de la ciudad vertieron sobre el buque que la compañía tenía destinado a la línea Melilla-Motril, el 'Federico García Lorca'. Un buque que, a pesar de las acusaciones, ha sido destinado ahora al trayecto Barcelona-Mahón, con lo que “reúne todas las condiciones de navegabilidad y es un barco idóneo”.
Dejando a un lado los motivos del aplazamiento, Utor ha dejado claro que la línea con la ciudad granadina sigue estando en la agenda de Baleària como una de sus posibilidades de expansión en un futuro, aunque también ha advertido que en el caso de que cualquiera de los factores que han llevado a su aplazamiento se recrudecen, “será más complicado que Baleària siga pensando en Melilla. Si en aquí no nos quieren, no vamos a venir”.
De momento, lo que parece estar claro por parte de la compañía es que su próximo objetivo con respecto a Melilla es el concurso público de navegación que saldrá en 2010, al que presentará su correspondiente oferta y al que confía que opten muchas más empresas, aunque para ello cree necesario que se creen las condiciones pertinentes.
Por último, Adolfo Utor no ha querido abandonar la ciudad sin antes recomendar a todas las formaciones políticas de la ciudad que ya que el transporte juega un papel tan importante en Melilla, “no hagan uso de él para hacer política. Debería ser un tema de consenso”.