Opinión
Carta abierta al señor López Tena
Publicada en InfoMelilla el 3 de junio de 2008
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Cuando uno se cree que ya se ha llegado al vértice de la insensatez, que ha llegado al punto límite de su facultad de asombro y se confiesa superado por una realidad que está rozando la frontera de lo inexplicable, rocambolesco y rastrero; puede comprobar que todavía no se ha superado el margen que tienen los humanos para superarse a si mismos en cuanto se refiere a desbarrar, lanzar infundios y mentir a sabiendas de que, con ello, siempre podrá sembrar cizaña, herir sensibilidades y hacer daño a los demás. Pero lo peor de toda esta gente, que no tiene empacho en empeñarse en hacer maldades, es que siempre lo suelen hacer por una causa ilegal, espuria y absurda.
Porque seamos serios, señor López Tena, no nos venga usted con perogrulladas ni nos quiera hacer comulgar con ruedas de molino por el solo hecho de que usted sea un furibundo partidario de la independencia, de lo que, de un modo absurdo, les ha dado por llamar Paísos Catalans. Una persona como usted que, si no estoy errado, fue sancionado por “infracción muy grave” en el año 2002, debería reconocer que no es precisamente la persona más adecuada para querer dar clases de legalidad o de ética al resto de españoles. Somos muchos los que nos estamos preguntando el porqué de que, a pesar de ello, continúe usted en el cargo que ostenta. Seguramente se deberá al corporativismo de algunos de sus compañeros o al pésimo funcionamiento de la justicia que nos ha llevado a este caos judicial que estamos padeciendo. En todo caso ni por el puesto que ocupa en el CGPJ ni por el respeto debido a su toga ni por un mínimo de decencia política y consideración por la verdad, debiera usted salir por ahí sembrando injurias y calumniando a un partido por el simple hecho de que siempre se ha caracterizado por oponerse al secesionismo catalán.
Me temo que usted, como muchos de sus correligionarios, será de aquellos de “la pela es la pela” y, por tanto, de esquilmar al Estado y a todos los españoles con un instrumento como es el famoso Estatut, al tiempo que pretende la independencia. Supongo que habrá apoyado el rechazo al trasvase del Ebro tan sólo para que no le puedan decir que, aunque sea por una sola cosa, Cataluña depende de la solidaridad del resto de las autonomías españolas. Conocemos muy bien a esta clase de sujetos que saben jugar con dos barajas y que se aprovechan de España para lo que les conviene (véase a usted mismo, percibiendo un sueldo del estado español) y no dudan en serle desleales si con ello arriman el ascua a su sardina. Lo que ocurre es que, por añadidura, es usted un miembro del CGPJ y esto le debería obligar a mantener sus opiniones políticas dentro de lo que pudiéramos calificar como su intimidad (otros diría en su buche)
Porque, señor López, para hacer acusaciones como las que usted con tanto desparpajo se atreve a formular, y esto usted lo sabe bien, hay que probarlas. Vea usted a uno de los que piensan con usted, el señor Cartod Rovira, que se entrevistó clandestinamente con los de ETA, les sacó un acuerdo para que no mataran en Catalunya, se descubrió el pastel y ¡véalo usted, tan tranquilo, sin que a ningún fiscal, juez o magistrado se le haya ocurrido acusarle de “colaborar con el terrorismo!. No sea usted cándido, señor mío, pero ¿cómo van a acusar al PP de colaborar con el terrorismo cuando Ibarretche es carne y uña con los de la ETA y además se atreve a amenazar a España y, ya ve, de rositas por la calle? o ¿cómo van a empapelar al PP por semejante infundio, cuando el gobierno del PSOE, demostrado y comprobado, estuvo negociando con ETA la entrega de Euskadi y Navarra sin que ni Garzón, ni Conde Pumpido se alarmaran por ello, ni ninguno de ustedes se rasgara las vestiduras? O ¿puede que debiera decir togas?
Por lo visto usted es de los que tampoco saben lo que significa el término “falangista”, pero sí lo sabe usar como máximo insulto contra Aznar y Mayor Oreja. Pero no voy a ser yo quien le instruya porque ya es mayorcito y, si no quiere aprender es cosa suya; pero si le voy a decir que hablando de roña o de lepra o de cáncer contra la unidad de España, contra el orden y la justicia, contra la libertad de los ciudadanos y la propia Constitución que usted debiera conocer, respetar y defender; podríamos hablar del Tripartit y de CIU y ver en lo que han convertido a los catalanes. Somos los esclavos de un régimen totalitario que impone a golpe de leyes la obligación de hablar en catalán, proscribe el castellano y multa por usarlo y rotular con él. Un régimen que se niega a cumplir las normas estatales respecto a la educación en el idioma elegido por los padres; que se enfrenta al gobierno central para imponerle, en régimen de bilateralidad, sus exigencias mediante el chantaje y la amenaza. Un régimen que consiente la existencias de bandas de delincuentes y favorece la proliferación de okupas, declarándose protector de homosexuales y lesbianas.
Se tiene que tener mucha cara para atreverse a insinuar una estupidez como la que usted, con toda su mala intención, acaba de declarar en un periódico, “El Público”, rotativo que es de todos conocido por su descarada tendencia a las izquierdas y su odio contra la derecha. Si ha existido un partido en España que haya luchado con más encono contra el terrorismo ha sido precisamente el PP de Aznar, hasta el punto que logró acorralar a la banda hasta tenerla asfixiada. El globo de oxígeno fue precisamente el señor ZP quien se lo dio, y de aquellos polvos hemos recogido los lodos actuales. Lo que hará de ahora en adelante el señor Rajoy debo confesar que no lo sé pero, hasta ahora, es una bellaquería, absurda y mal intencionada atreverse a imputarle semejante barbaridad. Con personajes como usted y otros que ya he mencionado, no debemos extrañarnos de que la Justicia esté bajo mínimos y que el Estado de Derecho en España sólo haya quedado reducido a una expresión utópica y sin sentido. Yo que usted dejaría de mancillar con su presencia la institución a la que pertenece y me dedicaría a colaborar con el señor Puigcercós en su construcción de la “nueva” Catalunya. Seguro que tendría un porvenir más brillante y un buen sueldo garantizado.
Miguel Massanet Bosch