Opinión
De dos meses a dos años. ¡Vaya fiasco!
Publicada en InfoMelilla el 11 de abril de 2008
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
El señor Zapatero, el martes, en el Congreso de Diputados, parecía como un niño con zapatos nuevos. Sonreía a destajo, les hacía guiños a sus compañeros diputados y “lucia” verdaderamente elegante con su terno gris. ¡No era para menos! Se trataba de su entrada triunfal después de haber ganado legítimamente su segunda legislatura y, con tanto entusiasmo se tomó su papel, que hasta se olvidó de que las elecciones ya habían pasado y tuvo que recordárselo el señor Rajoy, cuando un ZP embalado le recriminó que no hubiera presentado propuestas de gobierno, olvidándose que esta era una función que le correspondía a él como candidato a la presidencia y que, el PP, estaba en el partido de la oposición, precisamente para vigilar que no se saliera de madre en sus futuras actuaciones en la política de esta nación que aún, no sabemos por cuánto tiempo, se llama España. Lo curioso es que, esta vez, el futuro presidente repitió hasta 53 veces la palabra España, como si con ello quisiera compensar la cantidad de ocasiones que ha tenido durante la pasada legislatura para pronunciarla y por cuestiones de índole táctica se la tuvo que callar para que los nacionalistas no se lo reprocharan.
Como un artículo no da para repasar toda su intervención creo que valdría la pena que nos limitáramos a hablar de los 15 minutos que ZP dedicó al tema económico. Lo cierto es que dio la sensación de que continuaba en campaña y que las noticias que nos llegan desde todas las entidades bancarias, del FMI, del BCE, de la FED y del resto de organismos, públicos y privados, que entienden del tema económico, no hubieran llegado todavía a sus oídos. Lo verdaderamente curioso es que a su lado, en el escaño contiguo al de la señora De la Vega, tenía a su ministro de Economía en funciones (bastante aletargado, por cierto) que le hubiera podido informar sin duda.
El optimismo y la fe de nuestro próximo Presidente, si Dios no lo remedia, en las posibilidades de nuestro país para salir indemne de la crisis se basan en idénticos argumentos que utilizó en su campaña electoral para afirmar que, tan pronto como los socialistas consiguieran entrar en el poder, es decir a partir del pasado mes de Marzo, todos los males que, desde fuera de España, se nos anunciaban, iban a desaparecer por completo y todo empezaría a ir en globo. Lo malo es que, tales predicciones no se han cumplido y, ahora, el señor candidato nos sale con otra de sus optimistas previsiones. Los españoles no debemos preocuparnos porque, aunque sí es verdad que hay una “pequeña recesión”, con sus recetas mágicas (los 400 euros de descuento del IRPF y la devolución anticipada del IVA a las empresas, junto con algunos parches a la constructoras todo irá a pedir de boca),con las cuales parece que dará por solucionado el problema de los ciudadanos. ¿Es broma? No señores, lo dijo en serio.
Más obras públicas, más ayudas del Estado para viviendas protegidas, más prestaciones de desempleo, más dotaciones para indemnizar a los inmigrantes que se queden sin trabajo y volverlos a sus casas –¿en qué quedamos, primero nos dicen que hacían falta más inmigrantes y ahora deberemos pagar para que se vayan?– reducción de cargas fiscales para rehabilitación de viviendas, facilidades crediticias para adquirir viviendas protegidas y la gran trampa: la ampliación del plazo de pagos de las hipotecas ¡sin coste adicional!, pero no se crean que esto es la gran bicoca, porque el coste adicional al que se refiere es solamente los gastos de conversión a una hipoteca a largo plazo porque, si bien se desminuyen las cuotas mensuales, la prolongación del tiempo de la hipoteca hace que, al fin, al final de periodo, el hipotecante pague una importante suma adicional a la que se tenía prevista ¡milagros con los bancos no existen!. Y a todo esto ¿de dónde saldrá el dinero para asumir estos gastos extraordinarios y para pagar los 400 euros y las demás promesas sociales que el señor Zapatero prometió a los ciudadanos? ¿Quizá del superávit del 2007? No señores, porque el tal superávit era de 13.550 millones de euros y el Estado ya se ha gastado 12.000 millones en medidas para paliar, en lo posible, las suspensiones de pagos y las quiebras de las constructoras que, por cierto y, pese a ello continúan cayendo como higos maduros un día sí y otro también. Entonces ¿de dónde van a sacar el dinero?, ¿de ayudas del exterior? Tampoco, porque España ya está endeudada hasta las cejas y desde los bancos extranjeros es muy difícil que se quiera invertir en un país con una burbuja inmobiliaria como la nuestra, que se desploma como si fuera un castillo de naipes. El déficit por balanza de pagos está sobre los 200.000 millones de euros lo que, como es de suponer, no nos favorece en nada. ¡¡¡Qué vamos a hacer!!!, se preguntarán ustedes alarmados. La verdad es que yo tampoco lo sé pero, a bote pronto, lo único que se me ocurre es que el Gobierno rectifique, reduzca gastos, e impulse la iniciativa privada mediante una drástica reducción de impuestos. ¡Pero si esto es precisamente lo contrario de lo que propone ZP!, me objetarán con razón. Pues si señor, o esto o aumentar los impuestos para hacer frente a esta situación. ¡No, esto no! Ya bastante nos esquilma el Gobierno con lo que nos saca por la Renta, el Iva y los demás gravámenes y exacciones municipales, se defenderán ustedes en el paroxismo de la desesperación.
Pues, nos guste o no, aunque el señor Zapatero pretenda dorarnos la píldora y hable de dos años de recesión como si se tratara de quince días, esta es la situación a la que deberemos enfrentarnos. Pero no olviden lo siguiente: las perspectivas que nos anunció ZP en su discurso, no tienen nada que ver con lo que se nos viene anunciando desde entidades supranacionales –que conocen bien la situación de la economía mundial y también la nuestra –, respecto a que la recesión será peor de lo que se esperaba hace un tiempo y la prueba de ello la tenemos en que, tanto la FED como el BCE, han tenido que inyectar otros 41.500 millones de euros para paliar la crisis de liquidez global que todavía no ha tocado fondo. Y la última: el Fondo Monetario Internacional ha previsto un crecimiento de la economía para el 2008 del 1’8% y para el 2009 de un 1’9% ¿Dónde va Solbes con su previsión del 3’1?¡Al ridículo! Ahora díganme ustedes, ¿de quién se fían más, de lo que pronostican dichas entidades o del discurso de nuestro particular Pinocho– Zapatero? Ustedes mismos podrán elegir, pero sea cual sea su elección, no pierdan de vista lo que va a suceder en los próximos meses. Por si acaso, tomen nota de aquel viejo refrán que decía: “Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo” ¿Ya me entienden, no?
Miguel Massanet Bosch