Opinión

De la reducción de efectivos militares a la pérdida de comercio

Publicada en InfoMelilla el 21 de abril de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Una vez más, como ya es costumbre en estas tierras, el señor presidente de todos los melillenses, nos regala otra de sus "perlas" políticas fruto de la comezón producida por unas elecciones más reñidas de lo que se esperaba. En esta ocasión, el eterno y absoluto gobernante nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino alarmando a la sociedad ante una inminente "entrega de Melilla" por parte del Partido Socialista, hoy mal que le pese, gobernando España. Y es que se ha enterado de que alguos mandos militares de nuestra ciudad han recibido una carta en la que se les exige disponibilidad para ser transladados a otras ciudades de la geografía española donde hacen más falta, lo cual es traducido por Imbroda como "reducción de efectivos" e "inminente entrega de plaza". Ante tamaña absurdez (permítaseme el término), tanto el Delegado del Gobierno en Melilla como la propia ministra de Defensa han dejado ya claro que las cartas recibidas por los mandos militares de Melilla no suponen una "reducción de efectivos militares" en la ciudad sino una reestructuración de plantilla que hará que, de hecho, aumente el número de efectivos en Melilla, sólo que se cambiarán mandos militares por soldados de menor rango. Sin embargo, el presidente Imbroda, que ya ha abierto en página 5 de todos los medios locales durante dos semanas consecutivas con la misma protesta (pues pensó que esto era la "jauja" política que andaba buscando), ahora tiene que cambiar de tercio para ajustarse a la verdad. Pero en vez de pedir retractarse por alarmar a la sociedad melillense que gobierna y representa, cambia higos por chumbos con tal de tener algo por lo que protestar.

Y es aqui donde nos encontramos, las últimas declaraciones del señor Imbroda son realizadas a raíz de la recepción de una carta enviada por la ministra de defensa en la que se aclara al muy alarmista presidente (yo diría hiperbolado hacia la derecha hasta el punto de perder el norte de la VERDAD) que no hay ningún tipo de reducción de efectivos militares sino una reestructuración en la plantilla cuyo efecto resultante será, de hecho, un aumento de efectivos de campo, es decir, soldados de menor rango. Para que se entienda mejor, "habrá menos jefes y más peones", lo cual, para defender Melilla (que es, recordemos siempre, lo que más le preocupaba a Imbroda antes de cambiar de tercio), es algo cuanto menos igualmente efectivo, y si no, debería salir a la palestra algún entendido en estrategia militar para aclarar este punto.

Ahora viene lo bueno, y es que Imbroda al cambiar de tercio lo hace de manera más absurda aún si cabe. Como la defensa de Melilla ya no puede ser demostrado que esté en peligro (gracias a la aclaración de la ministra), el presidente de todos los mandos militares de Melilla (sigue siendo Imbroda, solo que en este caso actúa en nombre de intereses menos universales) pide a la ministra que no se lleve a cabo esta reestructuración de plantilla porque los mandos militares de la ciudad tienen familia y ésto supondría la disminución de la población de la ciudad en unos 800 ciudadanos. Es decir, que para que Melilla siga teniendo 65.000 habitantes en vez de 64.200, debemos subyugar la DEFENSA DE ESPAÑA. Otra de las razones que arguye el presidente es que estas pobres familias "van a tener que ser transladadas a otros lugares cuando ya han hecho su vida aquí", nuevamente, poniendo el arraigo sentimental de los mandos militares y sus familias por encima de la DEFENSA DE ESPAÑA. Señor Imbroda, cualquiera que es militar de carrera lo es por decisión propia, y uno de los requisitos que se le exigen a todos los militares es ACATAR ÓRDENES de sus superiores pues está en juego (de nuevo) la DEFENSA DE ESPAÑA. El que Melilla se vaya a quedar con 800 personas menos porque las familias de estos mandos se irían con ellos a su nuevo destino NO ES razón suficiente para moldear o reconsiderar todo un plan de estrategia militar puesto en marcha y pensado para la DEFENSA DE ESPAÑA.

Y ahora, por supuesto concluyo. Entiendo que Imbroda esté que trina con este plan de reestructuración. Hay que tener en cuenta que perder 800 personas vinculadas al mundo militar en Melilla para el PP es un riesgo que puede torcer la balanza definitivamente. Si además la substitución se hace por "jóvenes de 20 años" (como dijo el propio presidente), menos "conservadores" que algunos de los mandos que tendrían que irse de la ciudad llamados por su deber militar, la cosa se pone muy fea en las próximas elecciones. Pero señor Imbroda, alarmar a la población civil de Melilla con una "inminente entrega" de la plaza de Melilla con tal de seguir ganando las eleciones es de una catadura moral absolutamente reprochable. Compórtese hombre, y sea un poco más responsable cuando haga declaraciones y, sobretodo, sepa admitir sus errores cuando los cometa, mejorará su imagen como político y le hará crecer como persona.

**Salima Abdeslam Aisa Miembro de la Ejecutiva de CpM**