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El Gobierno de Melilla acusa a Muñoz de mantener una doble moral y le recuerda que ha perdido toda la credibilidad

Miguel Marín asegura que Gregorio Escobar se ha convertido en "rehén de sus compañeros"

Publicada en InfoMelilla el 11 de noviembre de 2008

Carmen Gaona Sáez

Miguel Marín, vicepresidente de Melilla
Miguel Marín, vicepresidente de Melilla

El Gobierno de Melilla ha acusado al secretario general del Partido Socialista, Dionisio Muñoz, de hacer gala de una doble moral al ofrecer diálogo al Partido Popular y, al mismo tiempo, insultar u descalificar a su nuevo líder y presidente de Melilla, Juan José Imbroda.

Según ha explicado el vicepresidente del Gobierno local, Miguel Marín, desde el Ejecutivo melillense no se entiende la actitud ambigua que está adoptando el socialista, aunque reconocer no sentirse extrañado, ya que es una práctica que lleva ejerciendo desde que accedió a la Secretaría General del PSOE.

A pesar de ello, y de que “han sido muchas las oportunidades que Muñoz ha perdido para demostrar que realmente quiere luchar por los melillenses”, el Gobierno de Melilla le recuerda que aún dispone de una oportunidad para trabajar por los ciudadanos mediante el apoyo a las enmiendas que el PP ha presentado a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2009, unas enmiendas que, según Marín, no hacen más que buscar el beneficio de los melillenses.

De cualquier manera, y a pesar de que el Ejecutivo de Juan José Imbroda ha manifestado su voluntad de mantener un diálogo fluido y sincero con el Ejecutivo central, Marín ha asegurado que mientras la actitud de los socialistas se mantenga como hasta ahora, el Gobierno local no podrá confiar en en los socialistas melillenses ni en su líder, al que “ni siquiera sus compañeros dan credibilidad”.

Para concluir, Miguel Marín ha recordado al delegado del Gobierno en Melilla, Gregorio Escobar, que su labor debe ceñirse a buscar el interés de todos los melillenses y no sólo de los socialistas, y por ello le ha recomendado que apoye los proyectos que son buenos para la ciudad y se aleje de la actitud que están manteniendo los socialistas, algo que reconoce que tiene complicado porque “es un rehén de sus compañeros”.