Local · Gobierno

Tras conocer el nombramiento del nuevo delegado del Gobierno

El Gobierno de Melilla confía en que Escobar abra una nueva etapa de diálogo y de desarrollo de asuntos que han quedado pendientes

Daniel Conesa además ha pedido al PSOE que deje de poner obstáculos en la consecución de cuestiones que pueden ser importantes para los melillenses

Publicada en InfoMelilla el 2 de mayo de 2008

Carmen Gaona Sáez

Daniel Conesa, portavoz del Gobierno de Melilla
Daniel Conesa, portavoz del Gobierno de Melilla

Aunque reconoce que hay que esperar un tiempo para “ver qué pasa”, el portavoz del Gobierno de Melilla, Daniel Conesa, confía en que el nombramiento del melillense Gregorio Escobar como nuevo delegado del Gobierno en Melilla sirva para iniciar una etapa de diálogo institucional y de solución de problemas y desarrollo de asuntos que han quedado pendientes de la pasada legislatura.

Conesa, que ha recordado cómo durante los últimos cuatro años el Gobierno local se ha encontrado con numerosos obstáculos puestos por el PSOE para la consecución de asuntos importantes para la ciudad, confía en que la nueva etapa que ahora se abre se caracterice por el diálogo institucional entre la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma, y que el nuevo delegado sepa interpretar bien su papel desarrollando de manera fluida aquellos asuntos que beneficien a los melillenses.

Si es así, ha dicho, Escobar encontrará el apoyo del Gobierno local para lograr los objetivos que se marque, aunque también ha dejado claro que seguirá rebatiendo aquellas propuestas que salgan del Estado y que no considere adecuadas para la ciudad.

Sea como fuere, el portavoz del Gobierno de Melilla alberga la esperanza, y así lo ha manifestado públicamente, de que el diálogo sea la característica dominante en la gestión de la Delegación del Gobierno a partir del próximo lunes, al tiempo que ha pedido al PSOE que deje a un lado los intereses partidistas y no entorpezca las cuestiones que pueden ser importante para la ciudad, porque con eso “tan sólo consigue fastidiar a los melillenses”.