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El Instituto de Cultura Mediterránea espera renovar plan voluntariado en Chafarinas

El ICM a través de estos planes realiza actividades de arqueología y medioambientales

Publicada en InfoMelilla el 14 de febrero de 2008

Agencia EFE

El Instituto de Cultura Mediterránea (ICM) espera recibir fondos europeos para poder continuar durante el periodo 2008-2013 su programa de voluntariado en las Islas Chafarinas, archipiélago declarado Refugio Nacional de Caza y gestionado por los Ministerios de Medio Ambiente y Defensa.

En declaraciones a Efe, Juan Bellver, arqueólogo y codirector del ICM, ha dicho que confía en que no haya ningún tipo de problema en dicha renovación y que puedan continuar con sus trabajos en el lugar durante cinco años más.

El ICM, a través de estos planes, centra su labor en la arqueología, aunque también ha empezado a realizar actividades medioambientales en el archipiélago, como la recogida de basuras de las playas o el mantenimiento y restauración de los suelos.

"En este pasado periodo, que iba desde 2002 hasta 2007, ayudamos en la creación de un acuario, un reptiliario y un vivero de cien metros cuadrados en una de las islas", ha agregado Bellver.

Además de este trabajo de campo, el ICM, en colaboración con los guardias del Refugio Nacional de Caza, sensibilizan medioambientalmente a los grupos de voluntarios venidos de toda España y de algunos lugares de Europa antes de que empiecen a acometer actividades concretas.

"Sobre el mismo terreno tenemos que explicarles la fragilidad del ecosistema de Chafarinas y el grave impacto que pueden llegar a ejercer si no tienen en cuenta una serie de conductas", ha explicado el arqueólogo.

Ante este impacto en el medio, Bellver ha añadido que desde el ICM se es muy consciente de que con los trabajos de arqueología, en los que se excava y se profundiza en la tierra, existe un importante riesgo de alterar el suelo de este lugar.

Por ello, el grupo ha llegado a trabajar con la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, para tratar de adoptar medidas para la regeneración de esos suelos.

"El ecosistema es muy seco y la tierra apenas tolera el agua de una lluvia que, por regla general, es escasa pero torrencial, por lo que el suelo y la vegetación tardan mucho en recuperarse", ha indicado Bellver.

La situación ha obligado a que cada vez que se deje de trabajar en un yacimiento se trate de reponer el suelo afectado cuanto antes, obligando a una monitorización constante tanto de los propios voluntarios como de los guardas del refugio.

El ICM ha adelantado que, cuando Parques Nacionales dé luz verde a esos fondos europeos, se dedicarán a seguir catalogando los restos del yacimiento neolítico Zafrín, hallado en el año 2000 en la isla del Congreso, y a restaurar la iglesia de la Inmaculada Concepción en la isla de Isabel II.

Entre sus proyectos también incluyen la elaboración de una planimetría histórica de los edificios construidos en el lugar y la determinación del año en el que se produjo la separación de las islas del continente africano.

"Gracias a los voluntarios que nos llegan cada año, podemos avanzar en nuestras investigaciones, a la vez que les enseñamos a contribuir a la conservación de este tesoro natural", ha concluido Bellver.