Opinión
En el quinto aniversario de la guerra de Irak
Publicada en InfoMelilla el 19 de marzo de 2008
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Este 20 de marzo se cumplen cinco años del inicio del asesinato masivo en Irak. Basándose en mentiras como la existencia de armas de destrucción masiva en poder de este Estado, con las que podía ejecutar un ataque en cuarenta y ocho horas, o los vínculos de sus dirigentes con Al-Qaeda, se inició el primer holocausto del siglo XXI.
A cinco años del inicio de esta barbarie las potencias militares que lo iniciaron han destruido gran parte del patrimonio histórico artístico de esta nación, cuna de nuestra civilización; han provocado la muerte de un millón de personas, el desplazamiento de cinco millones de refugiados, el hambre y la enfermedad para un pueblo, que antes tenía como principal preocupación su dictador, y ahora tiene todos estos problemas además de los dictadores que ocupan su suelo.
Decenas de miles de vigilantes privados de seguridad colaboran con el “nuevo orden”, que ha necesitado para su implantación miles de detenciones arbitrarias y la tortura como método habitual en los interrogatorios. Junto a estas detenciones proliferan los asesinatos selectivos, los cuales no tienen la repercusión mediática de los atentados suicidas de Al-Qaeda (organización terrorista que llegó a Irak con las fuerzas ocupantes), pero que hacen a esta nación un daño aún mayor, pues grupos paramilitares ligados al Ministerio del Interior están acabando con lo mejor de la inteligencia del país, fundamentalmente mediante el secuestro, tortura y asesinato de docentes y sanitarios.
Pero no todo el mundo ve como algo negativo esta invasión. Durante estos días el Vicepresidente de Estados Unidos, Cheney, y principal beneficiario de la guerra a través de sus empresas, que poseen las contratas para la alimentación y limpieza de las fuerzas ocupantes, ha resaltado el aumento de la seguridad en este país. Y José María Aznar, de valores menos prosaicos merced a sus lecturas infantiles de Roberto Alcázar y Pedrín y el Capitán Trueno, que justificaban cualquier violencia contra rojos y moros, ha valorado positivamente la desaparición de Saddam Hussein, aunque haya sido ahorcado tras un juicio sin garantías.
Todos estos crímenes no pueden quedar impunes en una civilización que tiene entre otros principios los de igualdad y responsabilidad, y por ello el quinto aniversario del inicio de este genocidio ha de servir de impulso para que sus autores respondan ante la Justicia, como postulan diversas organizaciones cívicas, caso de www.juicioaaznar.net.
ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS DE MELILLA