Opinión

Historia de 1.007 Kms. en 36 horas.

Publicada en InfoMelilla el 18 de noviembre de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

A uno que le gusta el baloncesto y aunque tiene otras obligaciones tanto profesionales como sociales, decide salir un sábado a las siete de la mañana desde Málaga a Armuña de Almanzora en la provincia de Almería, en éste pueblecito almeriense se encuentra el hotel donde se hospeda el Alaior, equipo de baloncesto de la Leb Bronce y cuyo entrenador es mi amigo y el de muchos melillenses, Félix Alonso. Le prometí visitarle cuando jugara cerca de Málaga, lo de cerca es una broma, iría con Díaz Corvera que al final no pudo, pues 39 grados de fiebre, le dejó en cama. Nada más llegar, salió el autobús para Tíjola, que es el pueblo donde juega el C.B. Promobis Tíjola, para hacer lo habitual en éstos casos, hacer unos tiros y contactar con la cancha, por cierto nueve grados en el pabellón apto para 950 expectadores. Mientras entrenan, le pregunto a un aficionado que pasaba por allí, sobre los habitantes del pueblo y me dice que sobre los 3.500, pensé que si venían un 5%, estaríamos en familia. Cartagineses, romanos y musulmanes se enamoraron del pueblo y actualmente el Valle del Almanzora que es donde está Tíjola, solo están esperando que llegue el sábado para meter en el Pabellón la módica de 950, lo que significa que va un cuarto del pueblo a ver los partidos. A mediodía, almuerzo en el hotel a base de ensalada, macarrones y pechuga plancha para terminar con fruta del tiempo, vamos nada nuevo para los que conocemos “el negocio”. A descansar, video, charla y para el Pabellón y efectivamente, pleno de espectadores y derrota del equipo de Félix, aunque estuvo luchando en el tercer cuarto para igualar, el equipo local tiene una gran plantilla y un alto presupuesto para esa competición, aunque para parquet no tenga y jueguen como hace 25 años, las rodillas de los jugadores intentarán soportar ese desfase. Vuelta al hotel, cena a base de ensalada, macarrones y filete de ternera con la fruta del tiempo y a la cama que mañana será otro día para ellos que se iban para Almería, vuelo a Madrid y seguir a Menorca y éste loco que se iba para Alicante a las siete y poder estar a las 10 en el Hotel de concentración del Melilla Baloncesto, de mi Melilla de mi alma. Una vez en Alicante y más concretamente en el hotel, me encuentro en la puerta a Paco Olmos hablando por teléfono, entro, y en unos sillones de tertulia veo a Almansa el Jefe de Federación, a Mustafa el “Vicepresi” a Manolito Gavilá y su compañero con la cámara al hombro grabando todo lo que se movía, también saludo a Paco Vergara, a Robles y Miranda de la Ciudad Autónoma a Enrique y Javier, Gerente y Delegado, de un lado para el otro, también saludo a Gavilá junior que está haciendo dicho sea de paso un gran trabajo. Se me olvidaba nombrar a Ricardo y Fausto de Onda Cero que también entienden de kilómetros y que tan magnífica labor hacen con sus retransmisiones. Salimos en el autobús para el Pabellón, una vez allí nos atienden de protocolo del Club maravillosamente bien y por parte de los responsables del nuestro, gestionan las entradas para los melillenses tanto de nuestra Ciudad como de Alicante, cosa que se hace a las mil maravillas, pues nos ceden gentilmente 70 localidades. Del partido, poco que hablar, pues los alicantinos hicieron el partido de la temporada, así que se prepare Cáceres 2.016 que van a pagar los platos rotos. Vuelta en el autobús del equipo al hotel, no sin antes despedirme de Robles, Miranda, Almansa, Manolito Gavila , etc. En el hotel me despido de Olmos, Gonzalo, Alcoba, Alejandro y por supuesto de los jugadores que no estaban para muchas alegrías, normal por otra parte. Cojo el coche y para Málaga donde llego a última hora del domingo, después de “zamparme” 1.007 kilómetros, ni más ni menos y es que a uno le gusta el baloncesto, con permiso de Conchy, gracias Conchy. Una vez en casa, dejo la maleta y preparo otra, pues salía de viaje a las siete y media, aunque ahora con menos ganas, pero el trabajo me requiere. Mi agradecimiento a técnicos, jugadores y gestores del Club, a las autoridades de la Ciudad y en definitiva a todos, que de una forma u otra hacen del Melilla Baloncesto en particular y de Melilla en general, cada día un poco más grande. También a Félix Alonso, por tener en su corazón a Melilla y como no, por la ensaimada y el queso que me trajo de Menorca, por cierto, Paco Corvera, tu enfermedad ha hecho que te quedaras sin esos manjares isleños. Y el cinco de Diciembre, para Valladolid, la tierra de mis hijos, “¿corazón partío?” no, lo siento Manuel Angel y Jorge Eduardo, sabréis disculparme.

Manuel José Bernal Garrido