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Imbroda asegura que las cartas a militares está generando un ambiente de desconfianza entre la población melillense
Recuerda que la ciudad requiere unidades de combate con carácter disuasorio y preventivo con motivo de su peculiar situación y habla de la necesidad incluso de aumentar los efectivos
Publicada en InfoMelilla el 8 de abril de 2008
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, asegura que las cartas recibidas por numerosos mandos del Ejército en Melilla anunciando la disposición de su puesto a partir de una determinada fecha, genera una gran desconfianza entre la población melillense con respecto al apoyo del Gobierno central.
A pesar de que algunos rotativos nacionales hablan ya de una presunta entrega de Melilla a Marruecos, el presidente melillense se niega a hablar de ello al carecer de “razones de peso”, aunque si reconoce que la situación está creando un ambiente de gran desconfianza entre la población, y eso “es muy malo”.
Juan José Imbroda, que asegura haber manifestado ya su inquietud al comandante general de Melilla, Vicente Díaz de Villegas, ha subrayado que en estos momentos el Ejecutivo local, ante la falta de información oficial por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, siente una especial preocupación por la defensa de Melilla, una ciudad que por su peculiar situación geoestratégica requiere, ha dicho, unidades de combate con carácter disuasorio y preventivo.
Esto mismo y la necesidad de contar con más efectivos en la ciudad fue lo que planteó el presidente de Melilla hace menos de un mes al Jefe de la Fuerza Terrestre, el teniente general Virgilio Sañudo Alonso de Celis, a quien incluso llegó a ofrecer la colaboración de la Ciudad Autónoma para atraer militares. Sin embargo, en aquella ocasión “no me dijo que los efectivos se reducirían”.
Preocupante es también, en la misma medida, ha dicho, el factor humano del Plan de Transición, ya que según el presidente local se está hablando de más de 200 familias, unas 800 personas, que deberán abandonar la ciudad con el consiguiente daño que provocará a la población en general. Y ello sin olvidar el factor económico, uno de los que, en opinión del Gobierno melillense, más impacto sufrirá con la reducción del Ejército.
En definitiva, una situación a la que Imbroda espera que el Gobierno central de pronto una respuesta y una solución positiva para Melilla, ya que “no es baladí que 200 familias tengan que irse de la ciudad”.
Mientras tanto, los gobiernos de Melilla y Ceuta planean una reunión en Madrid, aún sin fecha, para tratar el asunto y adoptar las medidas que consideren oportunas, sin descartar la posibilidad de entrar en contacto con los altos mandatarios del Gobierno para pedir explicaciones. Además, Imbroda ha anunciado que formará parte esta legislatura de la Comisión de Defensa del Senado para poder estar en contacto con los dirigentes del Ministerio en cuestión y seguir luchando por los intereses de la ciudad.