Opinión

Inmigración e interculturalidad en las próximas elecciones

Publicada en InfoMelilla el 10 de febrero de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Ya está claro que la inmigración y sus circunstancias nuevamente van a ser introducidas en campaña electoral, desde una visión negativa y discriminatoria. Parece ser que este punto de vista de la inmigración engancha a electores indecisos, e incluso a otros menos indecisos, a los que este tipo de mensajes consigue sacar lo peor de su conciencia.

El resultado de las elecciones generales de 2000, dando la mayoría absoluta a los candidatos conservadores, tuvo mucho que ver con la brutal campaña que se hizo, prometiendo la expulsión de todos los inmigrantes sin papeles de España. La medida no se llevó a cabo, afortunadamente para todos incluidos los españoles, ya que hubiera sido un desastre, entre otras, para la economía española. Y es que el conservadurismo español puede ser racista y xenófobo pero no tonto.

Así, en los próximos días volveremos nuevamente a oír nuevamente mensajes del tipo: “Los inmigrantes no se adaptan a nuestras costumbres, vienen a cometer delitos, nos quitan el trabajo, bajan el nivel de la Educación, tienen muchos hijos y copan las ayudas sociales y asistencia sanitaria, o se dedican a la prostitución”.

De todos estos mensajes contra la inmigración e interculturalidad resulta de lo más sorprendente la última propuesta electoral para prohibir el velo islámico en determinados ambientes, medida que no sería de aplicación en Melilla y Ceuta.

Para unas ciudades que se proclaman españolas y modelo de convivencia; modelo que, según dicen algunos, ha de exportarse al resto del territorio español e incluso al resto del planeta, creándose para ello nuevas instituciones públicas, como es el caso del Instituto de las Culturas, resulta insultante esa línea de separación que se establece entre Melilla y Ceuta y el resto de España.

Pero el peor mensaje que se lanza con esta propuesta, además del discriminatorio contra sus víctimas, se encuentra en la inviabilidad del modelo de convivencia que se predica de Melilla y Ceuta para el resto del territorio nacional. Se está proclamando desde una de las opciones electorales que, a pesar de lo maravillosa que es la convivencia entre distintas culturas, religiones, etc. en nuestra ciudad, este modelo de convivencia no puede ser aplicado en el resto de las ciudades españolas. Alguien debería explicar el motivo.

**José Alonso Sánchez Secretario APDH MELILLA**