Opinión

José Bono, la vergüenza nacional.

Publicada en InfoMelilla el 27 de febrero de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Hace 3 años estudiaba sociología en Granada, y como venía a mi facultad a pronunciar una conferencia el entonces Ministro de Defensa, acudí con enorme ilusión al acto que protagonizaba mi admirado José Bono.

El Ex-Presidente manchego se tiró media hora alabando los valores cristianos, y aquello parecía una especie misa-mitin, pero bueno, como lo admiraba, no se lo tomé en cuenta, era típico de Bono. Lo extraño es que en su discurso hubo algunas cosas que por primera vez me desconcertaron enormemente, por lo que cuando concluyó la conferencia y se procedió al turno de preguntas, levanté mi mano y tuve la suerte de ser escogido.

Llegó mi turno y, pese a la vergüenza y los nervios, le dije al Ministro:

Usted ha dicho que “en el caso de que algún país atacara la integridad territorial española, nos defenderían los aliados a pesar de la retirada de las tropas”. Yo le recuerdo que cuando ocurrió lo de Perejil, Francia apoyó a Marruecos. Entonces ¿quién nos defenderían?, porque yo creo que los Estados Unidos ya no.

¿Usted mandaría al ejército? Se lo digo porque antes ha dicho que ninguna frontera vale una vida. ¿Y si Marruecos agrede militarmente a Ceuta y Melilla? ¿Les daría igual que a los melillenses y ceutíes nos hicieran marroquíes?

¿Qué opina usted de que Ceuta y Melilla no pertenezcan a la OTAN? ¿Van a pedir nuestro ingreso o en su defecto la salida de España de dicha organización? Y le agradecería que primero me contestase a esta última pregunta. Muchas Gracias.

José Bono contestó que sí sabía que las ciudades autónomas no pertenecían a esta organización internacional, y que era normal, ya que la OTAN es una organización para países del Atlántico Norte, y que como Ceuta y Melilla están en África y no en dicha zona geográfica, naturalmente no pertenecen Alianza.

Pero lo más sorprendente no fue esa barbaridad, sino el que lo dijera en un tono de indignación y desprecio que casi rozaba el racismo, lo que indignó a los melillenses allí presentes, los cuales acabaron abandonando el Salón de Actos a la vez que desaparecía la admiración que sentía por él.

Bono aludió constantemente a que estamos “obsesionados” con Marruecos y que desde el Gobierno se iba a buscar frente a todo el entendimiento y las buenas relaciones con el país vecino, insistiendo reiteradamente en esto último.

Después de esto, no me dieron turno de réplica, pero Bono me dijo que me acercarse al finalizar el acto y le comentase lo que quisiera. Así hice, le di la mano y le saludé. Le comenté que el que seamos africanos me parecía una excusa que no era válida en absoluto, ya que para Turquía se hizo una disposición especial para que sus territorios asiáticos estuvieran bajo el paraguas defensivo de la OTAN, que se hizo lo mismo cuando Argelia era un departamento francés, y que Canarias si pertenece a la alianza a pesar de estar también en el continente africano.

Igualmente le dije, por si no lo sabía, que por Tratado Internacional entre Melilla y Marruecos debían de haber 500 metros de zona neutral, la cual no existe en la actualidad porque Marruecos la tiene invadida.

Así, tratando de que se pusiera en nuestro pellejo, le pedí que tuviera más en cuenta la sensibilidad de los melillenses y ceutíes en vez de perseguir “a toda costa” unas buenas relaciones con el reino alauita.

Pero una vez más me sorprendió el señor Bono, ya que airadamente me respondió que estaba claro que conmigo no se podía hablar. Se dio media vuelta y se fue.

Después de comportarme educadamente y no faltar al respeto en ningún momento a ninguno de los presentes, esto último hizo que me sintiera doblemente humillado, ya no sólo como melillense y español, sino también como persona.

José Bono era uno de mis referentes políticos, pero a partir de aquel día lo considero simplemente como una vergüenza, como a una persona que desprecia gravemente a nuestra ciudad. No sé cómo el PSOE de Melilla puede estar feliz de que Bono venga a esta ciudad, pero bueno, es hora de olvidar el pasado, y tan sólo espero que el ex-Ministro no escupa a la cara a ningún melillense por ser “africano”.

José Valdivieso-Morquecho Marmolejo