Opinión · Sucesos

La Guardia Civil de Melilla detiene a un peligroso criminal que estaba siendo buscado por la Corte de Primera Instancia de Bruselas

Se trata de un joven de 21 años que se dedicaba al robo con fuerza y violencia en entidades bancarias

Publicada en InfoMelilla el 12 de septiembre de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Carmen G.S./InfoMelilla.com, no del portal.

Carmen G.S./InfoMelilla.com

La Guardia Civil ha logrado detener en en Melilla a un peligroso delincuente que formaba parte de una organización criminal asentada en Bélgica y que se dedicaba al robo con fuerza y violencia en entidades bancarias.

La detención, según ha informado la Guardia Civil, se ha llevado a cabo por la Sección Fiscal de Beni-Enzar durante el reconocimiento selectivo que realizan en los vehículos que, procedentes de Marruecos, pretenden acceder a Melilla. En este caso, se encontraban registrando un vehículo de matrícula alemana que estaba ocupado por varios jóvenes.

Tras la identificación de todos ello, la Guardia Civil comprobó cómo sobre uno pesaba una orden europea de búsqueda, detención y extradición emitida por la Corte de Primera Instancia de Bruselas, lo que motivó su inmediata detención y puesta a disposición judicial.

La persona detenida es un ciudadano belga con las iniciales A.F., de 21 años de edad, con domicilio en Bruselas, que ha sido trasladado hasta la Audiencia Nacional, donde se iniciarán los trámites para su extradición a Bélgica.

Según figura en la orden de búsqueda y detención, el detenido está acusado de secuestro en el domicilio de algún trabajador de la entidad bancaria y de sus familias para, mediante la coacción, trasladarlos hasta la propia entidad y obligarlos a abrir las cajas de seguridad, utilizando armas y la violencia física.

Además, se le atribuye el secuestro el pasado 5 de mayo del director de una entidad bancaria y de su esposa en Bélgica. El hecho se produjo después de que los miembros de la banda de la banda a la que pertenecía accedieran al domicilio de las víctimas provistos de pasamontañas, y tras utilizar la violencia, amordazarlos y vendarle los ojos, trasladaron al director a la sede de la entidad, donde le obligaron a abrir las cajas, mientras su esposa permanecía secuestrada en el exterior en uno de los vehículos que utilizaron para el acto.