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Martín Pallín: estamos en crisis importante del valor de los derechos humanos
El magistrado del Tribunal Supremo a argumentado que se han dado pasos hacia atrás suponiendo un menoscabo de las libertades de la persona
Publicada en InfoMelilla el 18 de abril de 2008
El magistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín ha asegurado hoy que la sociedad actual está viviendo una crisis "importante" del valor que supone el respeto de los derechos humanos.
En declaraciones a los periodistas antes de ofrecer una conferencia en Melilla titulada 'El eclipse de los derechos humanos', ha argumentado que a pesar de los logros alcanzados a lo largo de los tiempos, se han dado pasos hacia atrás que han supuesto un menoscabo de las libertades de la persona.
Martín Pallín ha afirmado que en el contexto actual está primando la "ocupación" de los mercados de la energía, "a cualquier precio" y sin tener en cuenta el daño que puede hacerse al concepto de derechos humanos.
El magistrado del alto tribunal se ha referido a problemas internacionales concretos como el conflicto entre Israel y Palestina, así como a las prácticas que en determinados momentos realiza un país desarrollado como es EEUU.
En este contexto, se ha referido al hecho de que el presidente americano, George Bush, haya vetado la prohibición de utilizar como método de tortura la asfixia, tanto húmeda como seca, bien introduciendo la cabeza de una persona en una bañera o bien colocándole una bolsa que le dificulte la respiración.
"Eso es un regreso a la Edad Media", ha apostillado Martín Pallín, quien ha insistido en que se trata de "un retroceso preocupante" no de EEUU, sino de la administración de Bush.
Asimismo, ha aludido a los casos de Palestina e Irak, lugares en los que, ha precisado, se están cometiendo los mayores hechos contra los derechos humanos.
Según el magistrado, la situación de Irak debe evolucionar a corto y medio plazo, algo que es más difícil que suceda en el caso de Palestina que es "un mal endémico".
En cuanto a España, ha apuntado que "estamos en unos niveles aceptables" y ha puesto como ejemplo el modo en el que se respondió a un hecho como los atentados del 11 de marzo de Madrid, que únicamente provocó un cambio de regulación en cuanto al depósito y tráfico de explosivos frente a la "ley del patriota" aprobada en EEUU tras el 11-S.
Pese al contexto, se ha mostrado "optimista" y ha dicho que finalmente la humanidad terminará aceptando las ventajas del mensaje que contiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aunque "costará trabajo".