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Más de 300 personas protestan en Melilla contra la reestructuración del Ejército

Segunda concentración contra el Plan de Reestructuración de las Fuerzas Armadas en Melilla

Publicada en InfoMelilla el 18 de abril de 2008

Agencia EFE

Más de trescientas personas se han concentrado esta tarde en Melilla, por segunda semana consecutiva, contra el Plan de Reestructuración de las Fuerzas Armadas que mantiene en el aire el destino de unas 200 familias de militares.

La concentración se ha mantenido pese a la carta remitida por la ministra de Defensa, Carme Chacón, al presidente de Melilla, Juan José Imbroda, hecha pública hoy y en la que asegura que dicho plan "no debe suponer reducción" del número de efectivos militares en la ciudad autónoma.

Con frases como "Carme Chacón, queremos solución", "Zapatero embustero" o "No más mentiras, queremos la verdad" los congregados han expresado su malestar por la situación, que se ha conocido a raíz de las cartas de disponibilidad que han recibido muchos oficiales destinados en Melilla.

Una familiar de uno de esos militares ha sido la encargada de leer un manifiesto en nombre de todas las personas "afectadas" en el que se ha pedido a la nueva titular de Defensa que aclare qué significa que los soldados que han recibido la carta de disponibilidad serán reubicados en otras unidades.

Después de felicitar a Chacón por su reciente nombramiento, la portavoz de los convocantes de la protesta se ha preguntado por qué, si finalmente los militares van a permanecer en Melilla, en sus casas tienen la carta que les comunica el fin de su destino en la ciudad.

"Aquí estamos y aquí seguiremos", ha señalado, expresando así la intención de que los actos de protesta se mantendrán todos los viernes a las 20:30 horas hasta que se solucione su situación.

Ante la imposibilidad de llegar hasta las proximidades de la Delegación del Gobierno, los manifestantes han optado por cruzar una y otra vez por un paso de peatones, de manera que finalmente ha sido necesario cortar el tráfico.

Al igual que la pasada semana, las pancartas, los silbatos y las cacerolas han sido los instrumentos empleados para protestar, así como pegatinas en las que figuraba la pisada de la bota de un soldado.