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Melilla hace justicia a Enrique Nieto con la colocación de una estatua del arquitecto catalán en pleno centro modernista de la ciudad
Parte de la familia del artista ha estado presente en este emotivo homenaje que la ciudad le ha rendido
Publicada en InfoMelilla el 13 de diciembre de 2008
La ciudad de Melilla ha hecho justicia ya al arquitecto catalán Enrique Nieto y Nieto, a su labor y a su dedicación a la ciudad, con la instalación de una estatua en bronce del artista en la Avenida Juan Carlos I, corazón de la ciudad y eje principal de su obra.
La estatua, obra del escultor melillense Mustafa Arruf, ha sido realizada a la cera perdida y su elaboración ha supuesto la dedicación de alrededor de 7 meses. El resultado es una figura que reproduce fielmente al artista catalán haciendo lo que más le gustaba, trabajar, y admirando sus obras. Junto a él se puede ver una placa en la que el ayuntamiento reconoce que “con su excepcional forma de proyectar los edificios convirtió a esta ciudad en una de las principales muestras de la arquitectura Modernista”.
La figura ha sido descubierta por la hija pequeña del arquitecto, Enriqueta Nieto, que se ha desplazada junto a más familiares desde Madrid, donde reside actualmente, para ser testigo, emocionada, del homenaje que Melilla rinde a su padre, un hombre que ella misma ha definido como “un enamorado de su trabajo, recto, responsable e inteligente”.
Enriqueta Nieto reconoce que, al igual que su padre se merecía este reconocimiento, Melilla también se merecía contar en sus calles con una figura que recordara al arquitecto catalán propulsor del modernismo en Melilla, ya que son pocos los que le conocieron y aún viven, y muchos los que desconocen lo que hizo por la cuidad.
Por su parte, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, que ha estado acompañando a la familia del arquitecto durante este homenaje, ha asegurado sentirse plenamente satisfecho al ver cumplido un compromiso que él mismo adquirió hace dos años de hacer un reconocimiento y pagar una deuda histórica al arquitecto catalán, al que “le debemos el arranque de la Melilla modernista”.
Por último, el escultor autor de la estatua ha asegurado que la elaboración de la figura le llevó alrededor de 7 meses de trabajo incansable que comenzó con la realización de unas maquetas y ha concluido con el trabajo que ya hoy se puede contemplar en la Avenida.
Arruf asegura que para el diseño del rostro ha contado con la ayuda de las dos únicas fotografías del arquitecto que se conocen, una cedida por la familia y otra por la Ciudad Autónoma, así como con una fotografía de unos de sus nietos que al parecer guarda un gran parecido con el arquitecto.