Local · Financiación autonómica
Melilla solicita al Estado ayudas para los afectados por la lluvia y apuesta por la colaboración entre las dos administraciones
Marín ha recordado que son muchos los rincones de la ciudad en la que hay que lamentar importantes daños materiales
Publicada en InfoMelilla el 30 de septiembre de 2008
El Gobierno de Melilla solicita al Estado ayudas para los afectados por las lluvias y le insta a acelerar las obras de instalación de nuevos colectores de agua para evitar las inundaciones que se producen en algunas calles de la ciudad cuando se registran fuertes precipitaciones. Así lo ha asegurado el presidente accidental de Melilla, Miguel Marín, quien ha tenido la oportunidad de mantener un encuentro con el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, durante la visita que hoy martes ha efectuado a la Ciudad Autónoma.
Aunque asegura que la normalidad ya ha vuelto a Melilla, Marín ha recordado que son muchos los rincones de la ciudad en la que hay que lamentar importantes daños materiales y muchos los vecinos que se han visto afectados.
Así, durante su encuentro con el ministro, el presidente accidental de Melilla se ha interesado por las ayudas que el Gobierno central piensa aportar a los damnificados por las lluvias, al tiempo que ha dejado claro al representante gubernamental su apuesta por una estrecha colaboración entre las dos administraciones, local y central, para dar respuesta a las necesidades de los afectados. De momento, ha dejado claro, habrá que esperar al próximo Consejo de Ministros para conocer la ayuda exacta que el Gobierno central tiene previsto aportar.
Obras de saneamiento
Del mismo modo, Miguel Marín ha aprovechado la presencia del ministro para trasmitirle la necesidad de que el Gobierno central acelera las obras dirigidas a la instalación de nuevos colectores que permitan la evacuación de agua cuando se producen fuertes lluvias.
El presidente accidental ha recordado que se trata de unas obras que ya estaba recogidas en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) en 2001 y que, a pesar de todo, llevan varios años de retraso permitiendo aún las temidas inundaciones.