Local · Inmigración
Normalidad en el perímetro de Melilla tres años después de las avalanchas de inmigrantes
La colaboración marroquí y la construcción de una tercera valla, la sirga tridimensional, han servido para que aquellos sucesos no se repitan
Publicada en InfoMelilla el 27 de septiembre de 2008
La "normalidad" es una de las notas predominantes a lo largo de los diez kilómetros del perímetro fronterizo de Melilla, cuando se cumplen tres años desde las avalanchas de inmigrantes que padeció la ciudad en 2005.
Según han explicado a Efe fuentes policiales, la colaboración marroquí y la construcción de una tercera valla, la sirga tridimensional, han servido para que aquellos sucesos no se repitan, lo que ha provocado también que los flujos migratorios se dirijan ahora hacia otras zonas, entre ellas fundamentalmente Canarias.
Tras el final de las avalanchas, apenas se han registrado intentos de entrada en fuerza como los vividos hace ahora justamente tres años, aunque el más importante tuvo lugar en junio de este año cuando alrededor de 70 subsaharianos trataron de entrar a Melilla en un asalto a uno de los puestos fronterizos que la ciudad tiene con Marruecos, el de Beni Enzar.
Según las citadas fuentes, la colaboración marroquí está siendo muy importante en este terreno, con continuas redadas en las localidades próximas a Melilla que alejan a los inmigrantes subsaharianos dispuestos a dar el salto a la zona.
Esto ha traído consigo que no existan datos "preocupantes" acerca de la presencia de inmigrantes en la zona cercana a la ciudad, aunque no se descarta que en un cualquier momento algún grupo, posiblemente reducido, pueda intentar de cruzar por alguna parte de la frontera.
El blindaje que se ha producido en el perímetro y el aumento de la seguridad en los puestos fronterizos ha obligado en este tiempo a los inmigrantes a buscar otros métodos para lograr acceder a territorio español.
Las pateras o las entradas de inmigrantes ocultos en vehículos poniendo en riesgo su vida se han convertido en las principales fórmulas, aunque actualmente la presión migratoria que se produce nada tiene que ver con la vivida en 2005, aseguran las fuentes.
En los últimos meses, se ha detectado en los puestos fronterizos a un número considerable de inmigrantes, subsaharianos o asiáticos, que han puesto en riesgo su vida viajando en habitáculos de reducidas dimensiones con los que pretendían eludir los controles policiales.
Otras de las fórmulas por la que se opta es la entrada a nado desde el puerto marroquí de Beni Enzar, situado a unos 150 metros del dique Sur de Melilla, aunque este método es empleado fundamentalmente por marroquíes.
No obstante, nada tiene que ver la situación actual con la de hace unos años. Prueba de ello es que en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), hay una ocupación que entra dentro de la normalidad, según los últimos datos dados por el propio delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, hace unos días.
Nada tiene que ver la situación del centro con la de 2005, cuando centenares de inmigrantes entraban casi a diario con escaleras construidas de forma artesanal, lo que obligó a establecer un campamento improvisado con tiendas del Ejército.