Opinión

Para luchar efectivamente contra la escasez de agua: ¡Deje de comer carne!

Publicada en InfoMelilla el 17 de junio de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Si realmente se quiere hacer algo contra la escasez de agua potable, deberiamos renunciar al consumo de carne, lo que sería una gran contribución. Por mencionar algunas cifras: Para producir 1 kg de pan se necesitan 2000 litros de agua. Para obtener 1 kg de carne se necesitan 10.000 litros de agua. Hay que hacerse consciente de la desproporción. Y sobre todo, si se quiere hacer algo a favor del clima, renunciar al consumo de carne contribuiría mucho a una mejora. Téngase en cuenta que la producción de carne masiva contribuye enormemente a la catástrofe climática debido a la emisión de gas metano.

En la Tierra se mantienen más de 20 mil millones de animales para alimentar sólo a una pequeña parte de la humanidad en los países ricos. Y sabemos que la emisión de metano por parte de esta gran cantidad de animales es responsable en un 30% del calentamiento de la Tierra. Por tanto, mucho más que la emisión de dióxido de carbono. Además las toneladas de excrementos generadas contaminan las tierras y las aguas subterraneas.

Y si se considera que nuestro estilo de vida perjudica tanto al clima, también hay que tomar en consideración lo que se pudo leer recientemente en el periódico alemán Spiegel online, pues los investigadores advierten de hambrunas debidas al cambio climático. Con nuestro consumo de carne perjudicamos el clima, y el clima empeorado contribuye a nuevas catástrofes de hambre, especialmente en América Central, al sur del Sahara, y en el Asia Meridional se cuenta con que el cambio del clima conducirá a una drástica reducción de las posibilidades de producción para una alimentación suficiente de la humanidad. También la escasez de agua juega en este informe un papel importante. Se cuenta, según un artículo de la revista Science, que en el oeste americano se producirá una dramática escasez de agua. Por tanto, se ve que la alimentación a base de carne de los ricos, no sólo destruye los alimentos en la Tierra, sino que perjudica también al clima, y al mismo tiempo intensifica el hambre aún más, se potencia. Nos encontramos así ante un círculo vicioso.

Vida Universal

Teresa Antequera Cerverón