Opinión
Pobreza, intereses ocultos y año sabático para la oposición
Publicada en InfoMelilla el 22 de diciembre de 2008
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Resulta indudable la importancia que tienen los Presupuestos de la ciudad. Su elaboración, discusión, formación y, en su caso, aprobación constituyen los momentos de máxima trascendencia del curso político. En el documento presupuestario se establecen los ingresos a liquidar, se estiman los gastos, se crean y financian los servicios públicos, se define la política de personal,…En definitiva se trata del documento donde se plasman el programa y los objetivos a desarrollar y alcanzar por el ejecutivo. Por ello resulta llamativo que el Pleno de la Asamblea haya aprobado por unanimidad los Presupuestos General de la Ciudad Autónoma, esto es, con los votos favorables de los diputados de CPM y PSME. Con la aprobación por unanimidad de los Presupuestos Generales de la ciudad, la oposición asume como propio el programa del Gobierno del Partido Popular durante el curso político del año 2009. Es decir, se supone que tanto el PSME como CPM con su apoyo absoluto a dichos presupuestos consideran que éstos, responden a las exigencias de austeridad derivadas de la actual crisis económica y diseñan una adecuada política de personal. Es decir, no hay ni habrá, en teoría, nada criticable porque la única exigencia de la oposición ha sido un mero compromiso de estudio sobre las tasas de pobreza. ¿O acaso la oposición votó a favor de dichos presupuestos pese a considerarlos antisociales o injustos? El apoyo de la “oposición” a los Presupuestos Generales de la Ciudad responde a otras razones más prosaicas. El grupo socialista había anunciado su propósito de abstenerse. Sin embargo dicha declaración de intenciones era puramente táctica, pues sus diputados ya tenían la consigna de la dirección nacional de apoyar dichos presupuestos, tal cual venía ocurriendo en todas las corporaciones locales y entidades autonómicas. Todo formaba parte del juego mediático al que están acostumbrados. El grupo CPM, por su parte, que desde su oscuro pacto con los socialistas ha perdido toda autonomía, mantiene una actitud seguidista que le lleva a aprobar los presupuestos de la ciudad y todo aquello que le proponga el Partido Socialista, tal cual ocurre con la obscena política educativa del Gobierno Central, tan supuestamente repudiada en las filas cepemistas y sobre la que ni siquiera opinan. Es decir, una vez más los derechos, los intereses y la dignidad de sus militantes y simpatizantes supeditada a los intereses de alguno de sus dirigentes. Sin embargo ambas formaciones tratan de justificar su apoyo a los presupuestos como resultado de una negociación, que habría concluido con un mero compromiso del Gobierno de realizar un estudio sobre la tasa de pobreza que azota nuestra ciudad, sin entrar en más detalles. No sabía que una vez hecho el estudio, estarían todos los males combatidos y la ciudad sería una balsa de bienestar. ¿A quién se pretende engañar con estas jugadas? Con su apoyo a los presupuestos, la oposición ha bendecido y legitimado la acción del Gobierno Imbroda durante el ejercicio 2009, asumiendo todo su programa político durante el próximo año que se nos presenta, y todo ello ¿a cambio de nada? Por ello resulta inaceptable que algún miembro de la oposición, en un alarde de cinismo, tenga la osadía de criticar algunos de los conceptos que en materia de personal aparecen consignados en los presupuestos que tanto el PSME como CPM acordaron secundar, sin rechistar. Con esta operación política la oposición se ha quedado sin discurso, sin programa y sin argumentos para realizar una verdadera labor fiscalizadora, en definitiva, cautiva y prisionera. Están totalmente de acuerdo con la política presupuestaria del PP. Sin duda la oposición bien haría en adoptar el 2009 como su año sin escudarse en el drama de la pobreza; y el gobierno en gozar de la apacible y dulce travesía que le habrá de dispensar la oposición.
¡Feliz año 2009!
JADU DRIS MOHAMED BEN ABDELAH