Opinión

Tongo en la Gala de Miss Melilla

Publicada en InfoMelilla el 3 de agosto de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Quisiera hacer reflexionar a los melillenses que el viernes 1 de agosto llenaron el auditorium Carvajal para asistir a la gala de Miss y Mister Melilla 2008. ¡Qué bonita, que bien organizada, qué lujo contar con la presencia del mister y la miss España 2007! Pero vaya gasto (que seguro fue importante) y que podrían haberse ahorrado ante lo que fue una evidencia.

Este año se anunciaba a bombo y platillo las novedades en el sistema de votaciones, que serían en directo como en la gala nacional de miss España; cada uno de los miembros del jurado y de viva voz iban a dar sus votaciones de 1 a 6 puntos a los candidatos, primero los chicos y finalmente las chicas, con lo que sabríamos al mismo tiempo, jurado y espectadores, el resultado final y así evitar rumores de otros años sobre la decisión del jurado a puerta cerrada. No podía faltar el señor notario certificando la autenticidad de las votaciones para que así todos nos quedáramos tranquilos de que no había ni trampa ni cartón: otro gasto absurdo que se podría haber evitado sobretodo conociendo cuales son las tarifas de los notarios y, aún más, a esas horas de la noche.

Y me preguntareis ¿Por qué digo todo esto? Pues bien. Debo decir en primer lugar que soy el padre de una de las candidatas a la corona de miss. Quiero dejar bien claro que esto no es la típica pataleta de envidia ya que, como algunos pueden pensar, mi hija era el tercer año que se presentaba a este certamen y como en los dos anteriores quedó primera dama, a toda costa quería la corona este año. Que piensen también, si fuera ese el motivo, ¿por qué no hice esto en las dos ediciones pasadas? Simplemente porque competían todas las aspirantes en igualdad de condiciones y mi hija quedó en un muy merecido lugar, aunque sus aspiraciones, como la de todas, hubiera sido ganar. Pero en esta ocasión las cosas han tomado otros derroteros que son vergonzosos y les explico por qué.

Yo no estaría hoy aquí escribiendo esto si hubiera ganado cualquier otra chica la corona, repito CUALQUIER OTRA MENOS JESSICA CESPEDES (de paso quiero que se fijen de entrada en el apellido por si acaso). Verán, los ensayos comenzaron el pasado viernes día 25 de julio a las 9 de la noche en el auditorium. Sobre las 11 de la noche terminaron y mi hija se fue al Puerto noray y cuál fue su sorpresa cuando un grupo de amigas de Jessica, que habían sido también compañeras de Instituto de mi hija, la insultaron con la palabra más bonita que se le pude decir a una mujer y que por respeto a ustedes no repito, seguida de las siguientes palabras: este año va a ganar Jessica y tu vas a quedar peor que los años anteriores”, todo ello acompañado de insultos de todo tipo. A pesar de la situación y del mal rato que pasó mi hija, una niña que aún tiene 19 años, me lo contó como una simple anécdota de personas que no la quieren bien porque, parafraseando las palabras que dijo la flamante miss melilla 2008 en la gala, mi hija es muy madura y muy mujer y la elegancia se demuestra día a día. Pero ahora pienso ¿por qué estaban tan seguras de lo que decían? Podrían desear que ganara su amiga, hasta ahí de acuerdo, pero afirmarlo con tanta seguridad y además saber en que lugar quedaría mi hija respectos a ediciones anteriores, eso ya es demasiado. Entonces no le dimos más importancia pero ahora atamos cabos. ¿Y ustedes?

Llegamos a este viernes, 1 de agosto, día de muchos nervios para todas estas chicas. Peluquería, maquillaje, un ir de allá para acá para que todo salga bien. Y faltan solamente 3 horas para que empiece la gala y la ilusión se esfuma. Recibo la noticia de que un miembro del jurado está comentando y vanagloriándose de que este año las dos altas se van a llevar una sorpresita porque va a ganar Jessica que es guapísima aunque más bajita. Cuando se le advierte el hecho de que es la opinión de uno solo de los miembros del jurado, la respuesta de él es que no, que ya había hablado con todos y se habían puesto de acuerdo para que así fuese. Y todo ello habiendo conocido simplemente a las chicas el día anterior en una entrevista personal y con el jurado incompleto pues faltaban dos de ellos, uno de los cuales resultó ser Patricia Rodríguez, actual miss España, que llegaba a Melilla a escasas horas de la Gala, pero ya habría alguien que los aconsejara bien para ponerlos al día, supongo. Esa es otra, vaya papelito el que ha hecho ella también porque habiendo pasado por el certamen de miss España debería saber que la altura es una de las cualidades de una miss esenciales para ser miss España que es lo que aquí se pretende, no olvidemos que no estamos eligiendo a una reina de las fiesta guapa, que no dudo que lo sea, sino una chica más completa que le permita tener la posibilidad a optar a la corona de Miss España como lo hizo Vianca Rodríguez. Esto lo tenía que saber muy bien Patricia, de hecho ella mide 1,80 cm y no puede dejarse influir y descartar a las altas simplemente por serlo. Por ello no solo fue mi hija sin ilusión a la gala, después de convencerla de que no abandonara como era su deseo antes de empezar ya que no tenía ninguna posibilidad, sino que en la misma situación también estaba Sabrina. Dos niñas cuyo su mayor delito era haber crecido más de la cuenta para presentarse a este tipo de certámenes en los que por lo visto han cambiado las reglas del juego y el próximo año tendremos a una miss España entradita en carnes y de 1,65 cm de estatura que no es más de lo que mide Jessica. (Y llegados a este punto aprovecho la ocasión para aconsejar a la organización que antes de poner en grandes pantallas las medidas de los candidatos, tanto de los chicos como de las chicas, se aseguren que son las auténticas realizándolas ellos mismos porque era de vergüenza, que si descarado era en las niñas, en los chicos fue un escándalo. Ahora que la honradez también se demuestra en esos pequeños detalles). Si tienen la oportunidad de ver la gala en TV Melilla o ven fotos en los periódicos, por favor comprueben lo que les digo fijándose en los números: el de mi hija era el 1, Sabrina el 2 y Jessica el 3.

De todas maneras, no me lo podía creer, ¿este año las votaciones del jurado no eran individuales y cada uno votaba según su conciencia sin dejarse influenciar?. Nuestra primera reacción fue informar de lo que estaba pasando a la organización y nos aseguraron de que era imposible que se supiera ya el resultado y que el jurado se hubiera puesto de acuerdo máxime sin haberlas visto desfilar por la pasarela en traje de baño, de sport y de noche, que son puntuaciones diferentes a la entrevista personal y que con todas ellas se consigue el cómputo total de puntos. Si no ¿Qué sentido tiene esa gala? Con verlas un día bastaría, como ha resultado ser en el caso de esta niña: completísima hablando con ella 5 minutos y más aún cuando ha necesitado copiar frases de las demás en entrevistas anteriores con los medios de información pues no tenía ni idea de que decir de manera espontánea. Permítanme que lo dude y que piense en intereses que van más allá y en persona o personas demasiado interesadas en ver la perfección donde no la hay.

Y comienza la gala y yo estoy sentado justo encima de la mesa del jurado. A mi lado, ocupando dos filas, la familia y amigos de Jessica. Y por fin llegan los que tienen la última palabra y cual es mi sorpresa cuando veo cómo un miembro de dicho jurado se acerca adonde estaban ellos a comentarles algo. De pronto, un familiar muy cercado muy cercano de ella comienza a decirle algo y como se encontraba más lejos, éste le hace un gesto para que se calle y esté tranquila. Se me cayeron los palos del sombrajo. ¿Qué hace alguien del jurado hablando con familiares de las aspirantes a miss?

Mi hija y Sabrina, demostrando lo que valen y con la mejor de sus sonrisas, se comieron la pasarela demostrando así su profesionalidad aún sabiendo que no tenían ninguna posibilidad de quedar ni entre las tres primeras.

La gala trascurre sin incidentes excepto a la hora en que desfilaban las chicas y otro miembro del jurado, a la vez que anotaba su puntuación, hablaba y hacía señas a los otros. ¡Muy fuerte!.

Cuando les toca a las 6 finalistas responder a una pregunta que se les formula por igual, ahí se derrumba mi hija y no es para menos después de todo lo que había aguantado desde que se enteró de lo que iba a pasar: mientras hablaba escuchó a alguien que, a día de hoy, no sabe de quien se trata pues no era de su circulo de amigos, que le gritaba: ánimo guapa que el título es tuyo. Y fue el detonante para que rompiera a llorar sabiendo como sabía que nada de lo que dijese iba a ser tenido en cuenta porque seguramente el jurado ni la estaba escuchando. Y estaba en lo cierto pues vio como hablaban entre sí, incluso algunos de pie, sin prestarle la mínima atención.

Y llegan las temidas votaciones y todas ellas van coincidiendo, QUE CASUALIDAD, punto arriba punto abajo para que la suma total, que ellos ya habían hecho, cuadrara. Podrían haberle evitado el trabajo al secretario y al señor notario si se las hubiesen facilitado ellos. Predominaron los 2 puntos para Sabrina y los 3 para mi hija, excepto en las votaciones de la que yo creo la única persona honrada en todo el tribunal que votó en conciencia, porque no se enteró del tema o porque no se dejó manipular, y votó muy distinto a los demás, con lo que el público allí presente aplaudió y vitoreó a rabiar. Puede ser que gracias a eso, Elisa recibió al final la banda de segunda dama pero, de esta gala tan preparada, la que más ilusión le ha hecho es recibir la de miss elegancia (que para una mujer es el galardón más preciado y mi hija ha tenido la gran suerte de recibirlo en dos de las tres ocasiones, por algo será) aunque no nos hubiera extrañado nada que también la hubiera recibido la ya miss melilla 2008, que teóricamente es la que mejor y más elegantemente debe saber lucir un vestido en una pasarela, como le sucedió el año pasado a Vianca en este mismo certamen provincial y además, señores del jurado, ¿Qué les hubiese costado? ya puestos, hubieran hecho la gracia completa.

En fin, con todo esto quiero decirles que, después de todo, no han podido eliminar a una alta, guapa, con estilo y honradez de las tres finalistas pero si lo han conseguido con Sabrina que se merecía estar entre ellas y más aún después de lo que le han hecho. Pueden dormir tranquilos y, sobre todo, el que se ha dedicado a influenciar en los demás, del que tengo el nombre en la punta de la lengua pero me lo callo porque sería su palabra contra la mía y meter en este asunto a las personas con las que este individuo habló no me parece justo y yo sí me considero un hombre íntegro y honrado. Está claro que como bien dice el refrán: El que tiene padrino se bautiza. Es una verdad como un templo. Una cosa está muy clara, ya no se tienen que preocupar más por estas dos altas, es la última vez que se presentan en Melilla a algo así, para alegría de muchos, claro está, pero una cosa es segura mi hija intentará cumplir sus sueños sin la ayuda de ese empujoncito que le hubiera podido brindar su ciudad y ya no podrá llevar con orgullo el nombre de Melilla en una banda como era su deseo, incluso ya no se siente nada de orgullosa de haber nacido aquí. Espero y deseo que la nueva Miss Melilla por lo menos deje a todos los melillenses en un buen lugar y el chanchullo haya valido la pena y, después no desperdicie esta gran oportunidad que por ¿méritos propios? y tan fácilmente ha conseguido y realmente se dedique al mundo de la moda que según ella es la ilusión de su vida. Si es que puede.

Otro detalle que me ha llamado muchísimo la atención es que es la primera vez que veo cómo los guardias de seguridad tienen que escoltar al jurado hasta la salida al término de la gala, máxime cuando estaban siendo abucheados e increpados por el público que ya se retiraba. ¿A qué tenían miedo si tenían la conciencia tranquila?

Gracias a las cada vez más personas que, sin conocer a mi hija de nada, le expresan su apoyo ante algo que por lo visto era "voz pópuli" aunque fuimos, por lo visto, los últimos en enterarnos. Algunas de ellas sabían que ella sería la miss este año desde hace más de una semana.

Pero, como dijo mi hija en la gala, y dedicado especialmente a quien no la quiso escuchar, una Miss debe ser como una esponja que absorba todo lo bueno y lo malo que le pase en la vida porque también las cosas malas pueden ser muy constructivas.

Como última reseña no dejar de mencionar la manera de votar a los mister y cómo ha podido suceder que un chico que recibe la banda de mister elegancia no llegue a conseguir siquiera una banda de caballero.

Saquen ahora ustedes sus propias conclusiones.

ABRAHAM GUAHICH BITAN