Deportes
Javier Nieto fue el entrenador invitado para la última jornada
Campus de Baloncesto: Romay pasó el último día completo con los participantes en el que disfrutaron de una barbacoa nocturna
Día de recapitulaciones el vivido en la jornada del viernes en el que ya se olía a despedida en el ambiente, si bien aún quedaba una larga jornada que iba a deparar nuevas sensaciones. Tras la diana y el desayuno Fernando Romay hizo acto de presencia para disfrutar toda la mañana con los diferentes grupos con los que jugó, cantó, puso a prueba e incluso se atrevió a recordar su exitoso pasado baloncestístico. Por la tarde hizo lo propio Javier Nieto, técnico superior y director técnico del Enrique Soler de Liga EBA que trabajó fundamentos de técnica individual
Publicada en InfoMelilla el 27 de junio de 2009
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Fiesta de despedida La jornada transcurrió con alegría pero se dejaba notar en el ambiente de los participantes que la fabulosa experiencia estaba llegando a su fin y para que no decayera el ánimo, por la tarde se iniciaron los preparativo para que noche se realizara una barbacoa de despedida a la que no le faltó de nada. La temática de los años 60 y la participación de todos y cada uno de los protagonistas en el evento hicieron olvidar un poco que era la última jornada completa del Campus de baloncesto.
Llega el cierre del Campus La de mañana será la jornada más triste. Sólo durará hasta las 12′00 horas, momento en el que se procederá a la entrega de trofeos y de recuerdos. Momentos de despedida de nuevos amigos… Y de antiguas; también será el de despedida de los monitores con sus niños y viceversa.
La jornada de mañana empezará a gestar también bien temprano porque se dedicará, entre otras cosas, a hacer las maletas literalmente. A recoger los recuerdos materiales en forma de obsequios o premios conseguidos y los recuerdos morales en forma de buenos momentos y nuevas amistades.
Mañana será también el momento de los agradecimientos por parte de la organización tanto a los patrocinadores como a los padres que han depositado la confianza en la Federación Melillense de Baloncesto para dejar en sus manos a sus hijos.
Miguel Panadés, en el campus Colaborador del Gabinete Técnico de la FEB, redactor de la revista Gigantes del Basket y, sobre todo, entrenador superior de baloncesto, ha compartido dos jornadas en el IV Campus de baloncesto que organiza la Federación Melillense y por el que ya han pasado nombres tan importantes como Javier Imbroda, Chema Solsona, Joaquín Brizuela o Josep Bordas.
Sobre el Campus quisimos saber su impresión y se mostró más que impresionado a pesar de venir con excelentes referencias, pero al que le sorprendió desde las instalaciones hasta el nivel de educación y receptividad de los participantes. “Estoy alucinado y felicito a todos los organizadores del Campus. Me he encontrado con un grupo de trabajo con talento, con calidad en los monitores, con unas ganas de recibir información y con un grupo de chicos y chicas, algunos de ellos de muy buen nivel con relación a campus de otros sitios, pero sobre todo me he encontrado con un nivel de educación altísimo. Esta es la experiencia que he tenido con niños y niñas más bien educados y con mayor capacidad de recibir información por la atención que prestan y esos son unos valores importantísimos”.
En cuanto a las instalaciones del Campus propiamente dicho, Panadés comentó que “traía buenas referencia por parte de Bordas que me había hablado muy bien de las ganas de mejorar y de progresar y de la predisposición que hay por parte de todos en Melilla para tirar el baloncesto adelante por lo que venía convencido de que vería algo positivo pero aun así me he encontrado con algo mejor, que es una organización perfecta, una coordinación de actividades lúdico deportivas para fomentar valores de convivencia, me he encontrado con unas instalaciones fantásticas y ha superado todas las expectativas”. Pero quiso decir más y puso el acento en el trabajo de la Federación. “La labor que estáis haciendo desde la federación Melillense, a través de su presidente Javier Almansa, y con la colaboración y asesoramiento de una persona tan importante como Josep Bordas, es importantísima y además que dará frutos muy altos en el futuro. Estoy convencido. Podrá ser una cuestión de más o menos tiempo, pero el tiempo es relativo, lo que sí es importante es que aquí se está creando un ambiente de baloncesto entre los jóvenes y eso al final acaba siempre bien”.
El técnico federativo no dejó pasar la oportunidad para pronunciarse sobre el baloncesto de Melilla con su gran exponente en el Melilla Baloncesto LEB y el trabajo federativo por abajo, a los que asoció sin remisión. “Es muy meritorio lo que se está haciendo aquí en Melilla. El equipo de LEB Oro debe ser el espejo porque siempre es bueno que haya algún equipo referente en la Ciudad que sea el primero y que en este caso esté en una de las mejores competiciones de Europa y se quede a las puertas de la ACB, significa que en la ciudad, por arriba, hay muy buen nivel pero eso no valdría de nada si por abajo no se trabajara la base. La combinación entre un equipo espejo como el Melilla Baloncesto y el trabajo del equipo de Almansa con las ganas y la dedicación por sacar jugadores, seguro que dará sus resultados con el tiempo”.
Muchos han sido los técnicos que ya han pasado por el Campus de la FMB pero quisimos saber qué opinión le merece a Panadés formar parte del elenco de técnicos que lo han visitado como Pepe Rodríguez, Javier Imbroda, Chema Solsona, Paco Olmos, Joaquín Brizuela o el propio Bordas. “Me siento muy honrado, un privilegiado y muy agradecido a la invitación que he recibido por parte de la FMB y desde mi humilde postura por llevar unos cuantos -30- años en el mundo del baloncesto, me siento muy honrado de poder debatir de baloncesto con vosotros y aquí, porque una de las mejores maneras de aprender todos y de mejorar es a través del debate”, en clara referencia a la charla mantenida con los técnicos tras las sesiones de entrenamiento.
Por último quisimos saber, por sus referencias, la diferencia entre el campus de la FMB y otros campus en los que ha participado para tener una idea medio clara de cuál es el nivel del stage melillense. “Es uno de los mejores campus en los que he estado por sus instalaciones, por la felicidad que transmiten los niños, por el número de niños y de monitores, por la calidad de las visitas y de los técnicos que hay; Es uno de los mejores por no decir el mejor para que no se sientan ofendidos otros y espero que esto siga adelante porque además esto fomenta algo más importante aún y es que los jóvenes se ilusionen por el baloncesto y si no llegan a ser jugadores de élite, al menos será gente del baloncesto y eso se consigue con estas cosas”. Por último Panadés quiso mostrar su agradecimiento y reiteró su interés por volver al Campus. “Estoy encantado de estar aquí y espero que esta no sea la última vez que venga porque lo haré siempre que me lo pidan”, dijo.
Por otra parte, una eminencia del baloncesto nacional como Josep Bordas, director del programa de Detección de Talentos de la Federación Española de Baloncesto (FEB) volvió un año más al campus encantado de volver a trabajar para el baloncesto local. “Un año más en el Campus, un año más de mejor campus y un año más de hacer baloncesto por y para Melilla”.
Tras lo visto, Bordas volvió a quedar satisfecho y reiteró su interés por ayudar ante los buenos resultados que estaba viendo. “Hemos mejorado mucho y seguimos mejorando. Mi interés y mi colaboración es el de ayudar a dar pequeños saltitos de calidad y creo que lo estoy consiguiendo”.
Por otro lado, Josep Bordas entonó el mea culpa ante la ausencia de algún jugador de élite actual, ya que era él el encargado de traer a nuestra ciudad a una de las primeras figuras y quiso dejar claro que la FMB no ha podido traer a nadie porque él se comprometió a ello y finalmente, los problemas de agenda de estos jugadores –los tres comprometidos tenían que estar en el sorteo de la NBA- no pudieron venir. “Me gustaría responsabilizarme públicamente porque he cometido un fallo ya que yo me comprometí con Almansa en traerle un jugador.
Estuve yo personalmente con dos primeras figuras para traerlos a Melilla y no lo he podido conseguir por cuestión de agenda de los jugadores. Eso ha sido un fallo mío y quiero pedir a Almansa y a todos los jugadores y entrenadores mis disculpas porque hubiera sido una atracción y una fiesta para ellos, por lo demás quedo contento y feliz porque en Melilla cada vez se trabaja mejor el baloncesto”.
Éxito rotundo. Es el calificativo más utilizado por todos los presentes en el acto de clausura del IV campus de baloncesto que organiza la Federación Melillense.
Hoy tocó la hora de cierre del IV Campus de baloncesto y lo hizo, como en las pasadas edición, con una entrega de trofeos y obsequios a los participantes, con la presencia de personalidades de la política, federativas y de los invitados al evento como Fernando Romay.
Una mañana llena de nostalgia que tuvo a los participantes del evento toda la jornada de despedida en despedida de sus nuevos y viejos amigos. De foto en foto para inmortalizar el recuerdo de una semana inolvidable que será difícil de borrar en un período corto.
Los monitores fueron grandes protagonistas porque recibieron de los participantes todo el cariño que ellos, con su sacrificio, les dieron a lo largo de toda la semana.
Para los participantes es una pena que esto acabe, pero para los organizadores es una satisfacción que lo haya hecho, por cuarto año consecutivo, de una forma tan brillante, lo que los ha llevado a consolarse pesando ya en una quinta edición.
Objetivos deportivos y de valores Se cumplieron los objetivos marcados, y lo hicieron con creces. Los participantes pudieron probar otros deportes, como los de piscina entre los que estaba el waterbasket o el waterpolo; el compañerismo de la jornada playera y, sobre todo, la ingente cantidad de horas de baloncesto que se dispersaron en diferentes ejercicios y competiciones que hicieron de los alumnos más jugadores si cabe.
Junto al tema estrictamente deportivo está también el de los valores humanos. Daba gusto ver a los chavales pidiendo voluntario para recogerle balones a un compañero, o a todo el grupo aplaudiendo la actuación de otro en una competición. Muchas horas juntos llevaron a una simbiosis entre participantes inigualable pero que tuvo como principal baluarte el excelente trabajo realizado por los monitores que desde que se hicieron cargo de sus respectivos grupos supieron inculcarles ese afán de compañerismo.
Agradecimientos y disculpas de la FMB La Federación Melillense de Baloncesto (FMB) no ha querido dejar pasar la oportunidad para agradecer públicamente, en primer lugar, a los padres y tutores de los niños por haber depositado un año más la confianza en la entidad y haber apostado por el IV Campus de Baloncesto haciendo participar a sus respectivos hijos.
La FMB ha agradecido también a los propios participantes el ejemplar comportamiento que han tenido a lo largo de toda la semana donde no se ha podido reseñar ninguna mala acción entre los muchos participantes ni entre ellos ni con los monitores.
A los monitores, la FMB quiere hacer una mención especial porque sin ellos nada de lo que ha ocurrido hubiera pasado. Son el alma de este evento y lo saben y hacen un trabajo encomiable que da como fruto el éxito del campus.
A los invitados de lujo como Miguel Panadés, Josep Bordas, Paco olmo9s, Gonzalo de Vitoria o Fernando Romay, así como a los técnicos locales que han puesto su granito de arena, casos de Javi Nieto, Mario Mullor, Javi Benayas o Gerardo García. Además la FMB ha querido agradecer el apoyo de la Ciudad Autónoma en sus diferentes viceconsejerías que además de ayudar económicamente a que se lleve a cabo el evento, ha puesto a disposición de la FMB las magníficas instalaciones del Centro de Ocio y Deportes de Rostrogordo para que el Campus se lleve a cabo.
Por otro lado, la FMB quiere pedir disculpas por anticipado a todo aquel que las requiera por los posibles errores de los que son conscientes que pueden haber cometido a lo largo de los ocho días que ha durado el evento y promete trabajar para mejorarlos en una segura quinta edición.