Opinión

Comunicado de la Asociación de la Prensa de Melilla

Publicada en InfoMelilla el 10 de junio de 2009

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

En la última asamblea de la Federación de Asociaciones de la Prensa, se nos advirtió de una mala costumbre aparecida en la clase política. Un hábito que comenzaba a tomar fuerza a través del territorio nacional. Nos referimos a convocatorias de prensa en donde no se permiten preguntas ni de temas alternativos ni a veces siquiera del tema que se expone. Una acción que ensucia la libertad de información y que ha llegado incluso a que el mismo Presidente de la nación, José Luis Rodríguez Zapatero la realizará alguna vez y su némesis político, Mariano Rajoy también cayera en algún momento en este feo hecho Desde la Fape se nos ha recordado que los periodistas debemos ser conscientes que no existen ruedas de prensa sin preguntas. Las preguntas las deciden los periodistas, no el conferenciante. Otra cosa es que este decida no responder por desconocimiento, prudencia o incluso cobardía. En este caso deberá asumir las consecuencias de sus acciones ante una opinión pública que suele ver de forma negativa a los representantes públicos que no quieren que se les hagan preguntas incómodas. En la Asamblea Nacional la Asociación de Prensa de Melilla respondió con orgullo que esta rutina no había llegado a nuestra ciudad y que la clase política local siempre respondía a nuestras preguntas por singulares o inoportunas que pudieran parecer. Lamentablemente ya no es así. Desde hace un tiempo algunos representantes públicos se han unido a esta moda. Hablamos de cargos de relevancia, políticos veteranos que suponíamos curados de cualquier cuestión que se les pudiera hacer. Los periodistas solo conocemos tres razones por las que no se es capaz de responder a los medios de comunicación cuando estos piden una respuesta: por pereza, por incapacidad dialéctica o por simple miedo. Rogamos que entiendan que cuando no se es capaz de responder a lo que se cuestiona la rueda de prensa se convierte en un mero comunicado leído que se podría enviar por cualquier método electrónico. De esta forma nos ahorraríamos todos un tiempo perdido. Y precisamente para no perder ese tiempo agradeceríamos que las ruedas de prensa se tramiten en tiempo y forma. No nos regimos los periodistas por horarios rígidos y somos conscientes que la actualidad puede surgir en cualquier momento pero las convocatorias oficiales debieran hacerse de forma generalizada con 24 horas de antelación al tiempo que no anularse en el último momento salvo excepciones singulares -que en este trabajo las hay- Una convocatoria no se anula. Es un desprecio al periodista que iba a informar de ella y al propio cargo representativo del que convoca. Conocemos la eficacia de los distintos gabinetes de prensa de la ciudad y también del sufrimiento de sus integrantes cuando se les piden modificaciones o anulaciones de última hora. Representaría un acierto que se escuchara a las personas que forman parte de esos gabinetes.

Asociación de la Prensa de Melilla