Local · Inmigración
De los asaltos a la valla fronteriza al doble fondo en un vehículo
En el año 2008 se ha producido un aumento de la presión migratoria en la ciudad autónoma
Publicada en InfoMelilla el 17 de enero de 2009
Las formas de entrada de inmigrantes a la ciudad autónoma de Melilla varían mucho en función de las circunstancias, que unas veces llevan al asalto al perímetro fronterizo en masa y otras veces al uso del doble fondo en vehículos.
Según han informado a Efe fuentes policiales, en el año 2008 se ha producido un aumento de la presión migratoria en la ciudad autónoma, aunque según los últimos datos del Ministerio del Interior, la cifra de ilegales que entraron por Ceuta y Melilla, ha descendido de 1.553 en 2007 a 1.210 el pasado año.
La frontera de Melilla y la valla perimentral volvieron a ser en 2008 el escenario de imágenes desesperadas de inmigrantes por tratar de acceder al sueño europeo, una instantánea que ya se vivió en su mayor apogeo con las avalanchas registradas en 2005.
En el mes de junio, pero sobre todo a finales de octubre y durante noviembre, se han sucedido distintos intentos de entrada de inmigrantes que han protagonizado un auténtico "cuerpo a cuerpo" con las fuerzas de seguridad.
El último de esos intentos de entrada se produjo en la madrugada del 1 de enero, una tentativa en la que, según confirmó Marruecos, un inmigrante resultó muerto.
Los subsaharianos aprovechan circunstancias "excepcionales" para llevar a cabo su objetivo: lo hicieron con motivo del año nuevo, aprovechando las lluvias del pasado otoño o durante la tanda de penaltis del partido entre España e Italia en la pasada Eurocopa.
Pese a todo, el asalto a la frontera no es la única forma que utilizan los inmigrantes para entrar en Melilla, aunque sí tal vez resulta la más espectacular por realizarse de forma masiva y, en algunos casos, violentamente, señalan las fuentes policiales.
A lo largo de 2008 se produjeron también alrededor de una treintena de intentos de entrada de inmigrantes ocultos en dobles fondos de vehículos, en los que tratan de eludir el control policial en la frontera.
En el maletero, en el salpicadero o incluso en el motor, se construyen pequeños habitáculos de dimensiones muy reducidas, de los que los inmigrantes salen con la respiración agitada y con los músculos entumecidos.
A lo largo de esta semana, la Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado la mayor red dedicada a la entrada de inmigrantes en esos dobles fondos, en una operación en la que se ha detenido a 17 personas en los últimos meses.
Los subsaharianos, entre ellos mujeres embarazadas, pagaban un precio "caro" por ese billete en el pequeño habitáculo, una cantidad que en algunos casos superaba los 2.000 euros.
El pasado año también ha llegado a la ciudad alguna patera, pero esa no es la vía empleada para entrar a Melilla, sino que la ciudad es el punto al que en ocasiones llegan tras ser socorridas por Salvamento Marítimo.
También los inmigrantes utilizan una última vía de entrada a la ciudad, tratando de cruzar a nado los escasos 150 metros que separan el puerto marroquí de Beni Enzar del Dique Sur de Melilla.
Según la Policía, el repunte vivido en el otoño se ha normalizado este mes gracias a la colaboración marroquí, que ha aumentado notablemente tras la celebración de la IX Reunión de Alto Nivel celebrada en Madrid entre España y Marruecos el pasado mes.