Local · Semana Santa
El amor, el perdón y la libertad vuelven a ser los triunfadores en el Jueves Santo melillense
La liberación de un preso por Nuestro Padre Jesús Cautivo ha sido uno de los momentos más emotivos de la jornada
Publicada en InfoMelilla el 9 de abril de 2009
Jueves Santo. A diferencia de lo que ha ocurrido en años anteriores, la amenaza de lluvia o vientos no ha empañado esta jornada especial de la Semana Santa melillense en la que, tal y como estaba previsto, han salido a la calle cinco pasos procesionales pertenecientes a tres cofradías diferentes, que han sabido, mejor que nunca, pasear y llevar a las calles la Pasión y el dolor del Hijo de Dios en sus últimas horas.
Los más madrugadores fueron Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, que como ya es tradición realizaron su salida a las 16.30 horas de la Parroquia de Santa María Micaela, en el Barrio de la Virgen de la Victoria, ante la expectación de decenas de fieles devotos.
En esta ocasión, la nota curiosa la pusieron el grupo de inmigrantes indocumentados de origen subsahariano e hindúes que se prestaron a ayudar a la Cofradía a portar a Nuestro Padre Jesús Cautivo, cubriendo así el hueco de portadores que cada año supone un problema para las cofradías y dando una muestra de integración y tolerancia ejemplar.
Una vez en la calle, el Cautivo y María Santísima del Rocío iniciaron con paso lento y firme su recorrido previsto que les llevó, en primer término, al Centro Asistencial, donde realizaron una estación de penitencia pasadas las 19.00 horas.
Mientras esto ocurría, en la Parroquia de la Medalla Milagrosa, en Batería Jota, se producía la salida procesional de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y Nuestra Señora del Mayor Dolor, figuras ambas que llevaron a las calles de Melilla el inmenso dolor de la madre que sabe que perderá a su hijo y la muestra de amor del hijo que, a pesar del sufrimiento infligido, no duda en perdonar.
Ambos pasos, una vez en la calle, iniciaron su lento y pesaroso recorrido hacia el centro de la ciudad, donde llegaron pasadas las 22.30 horas . Pero antes de que esto ocurriera, la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús fue escenario de la salida en procesión del Santísimo Cristo de la Paz, una figura de autor anónimo que data de 1870 que muestra ya al Hijo de Dios crucificado y muerto otorgando la salvación a toda la humanidad.
Mientras el Santísimo Cristo de la Paz hacía su recorrido por la Avenida Juan Carlos I Rey, este mismo lugar era escenario del momento más emotivo de la jornada: la liberación del preso por Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli ante decenas de melillenses. En esta ocasión, el perdón ha sido concedido a J.C.B.R., varón que fue condenado a tres años de prisión y que ahora obtiene la libertad condicional adelantada y se le da una segunda oportunidad para continuar su vida.
En definitiva, un nuevo Jueves Santo en el que el amor, el perdón y la libertad han sido, una vez más, los grandes triunfadores.