Local · Violencia de género
El PP logra en el Senado que los hijos de las mujeres maltratadas pasen a ser considerados víctimas directas de la violencia de género
Gracias a una moción expuesta y presentada por la senadora melillense María del Carmen Dueñas
Publicada en InfoMelilla el 16 de septiembre de 2009
El pleno del Senado ha aprobado hoy miércoles por asentimiento una moción por asentimiento presentada por el Grupo Popular en la que proponía que los hijos de las mujeres maltratadas pasen a ser considerados, en su atención específica, víctimas directas de la violencia de género.
La defensa de la iniciativa ha corrido a cargo de la senadora por Melilla, María del Carmen Dueñas, y ha sido transaccionada por todos los grupos que propusieron impulsar, junto con las comunidades y ciudades autónomas, la elaboración y aplicación de un Protocolo Común de Intervención Intrdisciplinar, específicamente destinado a la atención de los niños y niñas que sufren la exposición en su ámbito de convivencia de la violencia de género, así como promover la creación de equipos multidisciplinares especializados para atender de manera específica a los niños y niñas que conviven en un entorno familiar de este tipo.
La senadora popular ha comenzado su exposición recordando que siempre que se habla de violencia de género se hace referencia a las mujeres “pero no podemos ignorar la realidad de sus hijos, que también acaban siendo víctimas. Los menores no son simplemente testigos de la violencia del maltratador, son víctimas directas porque en ocasiones padecen secuelas psicológicas por estar expuestos a la violencia y en otros casos, ellos mismos sufren las agresiones, a veces con resultado de muerte. La Asociación Americana de Pediatría dice que ser testigo de la violencia de género puede ser tan traumático para el niño/a como ser víctima de abusos físicos o sexuales”.
María del Carmen Dueñas ha lamentado que “los hijos de las mujeres maltratadas, testigos de agresiones y violencia, no cuentan para el sistema ni para las estadísticas”, de hecho en la actualidad “es imposible saber cuántos menores sufren los efectos de la violencia, sólo entran en las estadísticas cuando mueren a golpes”. En este sentido, la melillense ha citado a la psicóloga Horno, responsable de programas de violencia e infancia de Save The Children, que ha dicho que “lo que victimiza a una persona es vivir en un entorno de terror, independientemente de que la agredan o no”.
Tal y como ha recordado Dueñas, el Instituto de la Mujer asegura que alrededor de millón y medio de españolas sufren maltrato y, “suponiendo que sólo la mitad de ellas tuvieren un hijo, resultaría que en España, 800.000 menores viven bajo el terror”. El Centro Reina Sofía destaca que en 2008, al menos el 12,16 por ciento de los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas, fueron presenciados por sus hijos.
Secuelas psicológicas
“Los niños expuestos al terror arrastran durante toda su vida secuelas psicológicas con problemas de socialización, de integración en la escuela o de concentración y síntomas de estés postraumático (fobias, pesadillas, ansiedad…). Estos niños –ha abundado María del Carmen Dueñas- también sufren síntomas depresivos, alteraciones en el desarrollo afectivo y dificultad de expresión, así como interiorización de modelos violentos y repetición de patrones de género (niños agresores y niñas víctimas)”.
La senadora melillense ha recordado que en la exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género se habla de “síndrome de mujer maltratada” y se reconoce que estas situaciones “afectan también a menores que se encuentran dentro de su entorno familiar…”. Sin embargo, ha dicho, “en la ley no se considera a los menores hijos de mujeres víctimas de violencia de género como víctimas directas con todas las carencias que supone”. De hecho en la practica diaria, ha señalado, “hay falta de medios materiales y humanos en todas las instancias e instituciones que tiene la responsabilidad de atenderlos, son muchos los profesionales que trabajan en la problemática de la violencia de género que nos trasmiten las carencias con las que trabajan diariamente”.
María del Carmen Dueñas ha explicado que el objeto de esta iniciativa del PP es identificar, analizar, investigar y conceptualizar como un fenómeno independiente los efectos negativos que la violencia de género provoca en los menores y, a partir de ahí, crear medidas específicas y recursos para su atención multidisciplinar. Para el PP es fundamental promover la ampliación de la actual ley Integral y poner en marcha recursos sanitarios, jurídicos, policiales y sociales específicos para ellos.
Entre los objetivos, ha continuado, está incluir los datos de los niños y niñas víctimas de violencia de género en los sistemas de recogida de información sobre la problemática, dar a conocer la necesidad de recursos terapéuticos y educativos específicos para ellos y programas de tratamiento y apoyo psicológico, de equipos multidisciplinares con protocolos de actuación institucional establecidos y homologados en todo el territorio nacional y equipos con formación interdisciplinar específica. Y todo ello, ha dicho, en colaboración con las comunidades y ciudades autónomas y una adecuada dotación presupuestaria.
Dueñas ha finalizado su intervención denunciando que cuando hablamos de violencia de género y de víctimas “estamos ante un tema de Estado de primera magnitud. No es un asunto privado. Por tanto, hay que dotarlo de medios, recursos, de amparo jurídico, social, sanitario y asistencial y, cómo no, del presupuesto adecuado para erradicar la violencia de género”.