Local · Mujer
Espinosa acusa la secretaria de Igualdad de UGT de actuar como una dirigente política al defender únicamente la política de Mujer del Gobierno de ZP
Le recuerda que la Ciudad Autónoma lleva a cabo una gestión en materia de Mujer muy seria y compleja y que requiere un gran esfuerzo por parte de sus trabajadores
Publicada en InfoMelilla el 26 de noviembre de 2009
Después de que la secretaria de Organización e Igualdad de UGT-Melilla, Concha López Carrillo, asegurara ayer miércoles que las actuaciones del Gobierno local en materia de Mujer no son suficientes, la viceconsejera del área, Mercedes Espinosa, ha salido hoy al paso para acusarla de actuar más como una dirigente política que sindical, ya que considera que no ha hecho gala de objetividad al defender únicamente las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Zapatero y criticar las emprendidas desde la Ciudad Autónoma.
Tras dejar claro que acepta cualquier tipo de crítica, Mercedes Espinosa ha señalado que, al contrario de lo que argumenta López Carrillo, el personal que trabaja en la Viceconsejería de la Mujer, así como la plantilla distribuida en los centros de atención y casas de acogida, se encuentran perfectamente formados y preparados para llevar a cabo un trabajo tan complejo como el de atender a mujeres víctimas de malos tratos, ya que en su gran mayoría son agentes de igualdad y expertos en género.
Tal y como ha explicado la viceconsejera, actualmente hay abiertos más de 1.132 expedientes de los que 559 pertenecen a mujeres víctimas de violencia de género, “y eso conlleva un trabajo de mucho tiempo e incluso años”. Además ha recordado que en las casas de acogida de mujeres no sólo se las acoge, sino que también se trabaja para que recobren su proyecto de vida, “y eso es un trabajo muy complejo y callado”, ha dicho.
Respecto al dinero que cada año se destina al área de Mujer, Mercedes Espinosa ha asegurado no estar dispuesta a que se asegure que la mayor parte procede del Estado, y por ello ha recordado cómo en la Conferencia Sectorial celebrada en el mes de enero tanto Ceuta como Melilla se vieron obligadas a votar en contra de la distribución de fondos para atender a mujeres inmigrantes y menores porque ninguna de las dos ciudades había sido incluida en el reparto equitativamente, sino que se le iba a destinar a cada una tan sólo el 1,3 por ciento del total a pesar de que son, quizá, las que más cantidad de mujeres inmigrantes y menores poseen en proporción a su población.