Local · Música
Jueves, 23.30 horas, en el pub Bribón.
Los artistas melillenses mandan un beso al cielo para que lo reciba César Ararrás
César heredó de otro César -su recordado padre- la vocación artística y, como su progenitor, tuvo que combinar la dura tarea de buscarse la vida con honradez y dignidad con su vertiente vocacional...el arte.
Publicada en InfoMelilla el 4 de agosto de 2009
Se fue, no ha mucho tiempo, un gran tipo, un artista extraordinario y un ser humano de excepción. César Arrarás. César, sin saberlo, dejó solos a su familia y a sus amigos y éstos son legión que siguen derramando ríos de llanto cuando evocan la personalidad, la impronta del menor de los Arrarás. El pub Bribón va a ser este próximo jueves a partir de las 23.30 horas un maremoto de recuerdos, música, arte, sentimientos y evocaciones.
César heredó de otro César -su recordado padre- la vocación artística y, como su progenitor, tuvo que combinar la dura tarea de buscarse la vida con honradez y dignidad con su vertiente vocacional...el arte. Quién no recuerda a aquel nazi disfrazado de buena persona en Cabaret, quién no reuerda a ese Mago de Oz que con tantísima creatividad encarnó el bueno de Arrarás.
Bien. Sus amigos no quieren dejar de recordarle, le quieren rendir un homenaje de categoría. y todos se han puesto el mono de trabajo para deslumbrar en el pub de Miguel Lence y María del Carmen Martínez este jueves. Renacer, Espiral, Manolo Rodríguez, Salva R. Berenguer -Cuestión de Bustos-, Chamo, María José Ramírez, la tribu entera quiere cantar al cielo desde el templo marino de orte gastronómica y de copas de Puerto Noray.
Todos están ilusionados porque sonarán temas queridos por César, porque van a vivir unos momentos en los que sólo falta el gran Mago de Oz, vestido de verde y con una peluca también verde al más puro estilo afro. La cita es para todos los melillenses de buena fe y, a buena fe, que la música y las voces dedicadas al gran César Arrarás van a ser las únicas que se sientan y vivan en la noche del jueves y madrugada del viernes. César se merece todo lo anterior y mucho más. Un beso al cielo.