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Verano 2009
Los Galápagos y la Alcazaba, más playas para los melillenses
La esquina entre Galápagos y Alcazaba es idónea para el baño cuando sopla viento de poniente. Cuestión distinta es el levante.
Publicada en MeliYa el 9 de julio de 2009
Finalizado el conflicto entre Administraciones y realizadas las obras necesarias en el litoral, Melilla ha recuperado -mejorada- la playa de la Ensenada de los Galápagos, que gracias a un importante vertido de arena, se une a la Alcazaba proponiendo a los melillenses 120 metros para el ocio y disfrute veraniegos.
Desde el pasado jueves, las familias comienzan a frecuentar la más céntrica de las playas melillenses, situada entre dos recintos históricos. Es un verdadero placer bañarse junto a unas murallas que tienen más de cinco siglos de antigüedad.
Galápagos cuenta -de vez en cuando- con agentes de seguridad y, a lo largo de toda la jornada de baños, dispone de un servicio de socorristas pendientes, fundamentalmente, de los más jóvenes que, a veces, se atreven a saltar cuatro metros desde la propia roca calcárea de Melilla la Vieja. Se echan de menos, por otra parte, algunas acometidas de agua por aquello de las duchas y el lavado.
La esquina entre Galápagos y Alcazaba es idónea para el baño cuando sopla viento de poniente. Cuestión distinta es el levante. Resta conocer hasta qué punto el vertedero perjudicará al litoral cuando la corriente mar-tierra lleve restos de incideración o vertidos.
La reinauguración de Galápagos no quedó exenta de los actos vandálicos que suelen protagonizar 'los de siempre'. El viernes, de madrugada, unos desconocidos (¿?) forzaron la verja de entrada y se dedicaron a romper todos los focos de la nueva instalación. Además, los incívicos dejan en la zona ajardinada todo tipo de desechos.
En cualquier caso, la Ensenada de los Galápagos y la playa de la Alcazaba, con todas sus carencias, ya están a disposición de los melillenses. Ahora toca mantener debidamente la instalación y su entorno.