Local · Sanidad
La experiencia se repetirá.
Los jóvenes diabéticos melillenses regresan de Arcos de la Frontera con la felicidad por bandera
A lo largo de los últimos días, los diabéticos melillenses han tenido la oportunidad de conocer a compañeros procedentes de todas las comunidades españolas e intercambiar experiencias sobre el mejor tratamiento de la enfermedad.
Publicada en InfoMelilla el 24 de agosto de 2009
Ya se encuentran en Melilla los ocho pequeños diabéticos y su educadora, Belén, tras haber disfrutado de nueve días de vacaciones de ocio y formación en un centro especializado de Arcos de la Frontera (Cádiz) de la mano de la Asociación de Diabéticos de Melilla (Adimel) que preside Joaquín Rosa.
A lo largo de los últimos días, los diabéticos melillenses han tenido la oportunidad de conocer a compañeros procedentes de todas las comunidades españolas e intercambiar experiencias sobre el mejor tratamiento de la enfermedad.
Karima, una de las niñas de Melilla participante en estas vacaciones, señala que el viaje "ha sido positivo desde todos los puntos de vista porque cada año somos más quienes tomamos parte en la concentración".
El programa de actividades se inicia a las ocho de la mañana. Los chavales reciben información sobre la mejor forma a la hora de proceder al aseo, desayunan y se incorporan a los talleres del centro, tales como construcción de caretas, cerámica, coloreado, naturaleza y prácticas sanitarias para diabéticos.
Tras un receso para tomar una primera ingesta, siguen los talleres y, luego, llega el momento más deseado por los participantes: el baño en la piscina del complejo. Tras el almuerzo -en el transcurso del cual, siguen recibiendo recomendaciones sobre hábitos alimentarios- se descansa para volver a los diferentes talleres. Merienda y cena completan el día que se remata con un 'fuego de campamento'. Los mayores cuentan con una hora más, hasta las diez de la noche.
La actividad no se limita al centro que les acoge por cuanto se desplazan al término municipal de Arcos de la Frontera para conocer el medio ambiente. Este año el juego de tirolinas y las excursiones en bicicleta por senderos se han incorporado al programa.
El viaje de estos ocho pequeños diabéticos melillenses ha sido posible gracias a una cuota simbólica de sus familias y la especial colaboración de la Ciudad Autónoma. Joaquí Rosa confirma que, tras los resultados de este viaje, "el año que viene volveremos a Arcos porque tanto los niños como sus familias tienen una impresión muy favorable".