Local · Religión
Procesión de la Virgen de la Victoria.
Los melillenses brindan respeto y cariño a su Alcaldesa Perpetua y Patrona Coronada
No faltó ninguna primera autoridad y en la hilera de protocolo figuraron, entre otros, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda; el delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, y el comandante general y general de División, César Muro.
Publicada en InfoMelilla el 9 de septiembre de 2009
La procesión de la Virgen de la Victoria, en su edición de 2009, ha contado con la participación de más melillenses y visitantes. Años atrás la manifestación religiosa ha estado más desangelada, limitándose el protagonismo a la Congregación que dirige Paco Verdugo, los representantes de las casas regionales, las autoridades y poco más. Este año ha sido diferente.
Cientos de melillenses esperaban al filo de las 19.30 del martes, en las inmediaciones de la Puerta de la Marina, la llegada de la Alcaldesa Perpetua y Patrona Coronada de Melilla, con la proa de una compañía de Regulares de Melilla 52 en funciones de honor y custodia. Medio centenar de portadores de trono -entre ellos Ramesh Namwani, llamado a ser el próximo presidente de la Comunidad Hindú- hicieron evolucionar a la Señora de la Victoria, sobre su trono -pesado- de 2000.
No faltó ninguna primera autoridad y en la hilera de protocolo figuraron, entre otros, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda; el delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, y el comandante general y general de División, César Muro. Cerca de ellos, el equipo de Gobierno y representantes del Grupo Socialista. Ya se sabe que Coalición por Melilla no cree mucho en estas cosas, como no cree que el 17 de septiembre sea el Día de Melilla, pero éstas son otras cuestiones.
Gran representación de las casas de representación regional, encabezadas por Lola Ruiz, la presidenta de la Casa de Melilla en Almería quien, a su vez, es secretaria general de la Federación de Casas de Melilla que preside el 'sevillano' Antonio Domenech.
Y dos instituciones más: el Coro Rociero de Jesús Cautivo de Medinaceli y Nuestra Señora de la Victoria y una congregación de honor, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío que, desde este año, pertenece de pleno derecho a la Congregación de Nuestra Señora de la Victoria. Ahí estaba su hemrna mayor, Antonia Cerrato.
Obviamente, todos los representantes de las cofradías de pasión tuvieron varal en la evolución de la Victoria que, como cada año, hizo estación de descanso y aguada en la puerta del Centro de Hijos de Melilla para que la Patrona recibiera una hermosa ofrenda floral de manos de una asturiana, Celi, la hostelera del centro, que celebraba la festividad de dos Madres de Dios: la Santina y María de la Victoria.