Local · Feria
Hoy, novillada con sabor a Rusadir.
Lujo de Feria en una explanada que sirve para todo y que comienza su ciclo taurino
La Feria 2009 es -hasta la fecha, mientras los políticos lo permitan- un éxito pero lo que los políticos no saben es que ellos ponen ideas; ahora bien, el corazón es cosa de los melillenses y de quienes nos visitan por aquello de la patria chica o la nostalgia.
Publicada en InfoMelilla el 1 de septiembre de 2009
Ojú, qué Feria. Tres días, tres, y el cuerpo aguanta como si estuviese entrenando a lo largo de todo el año, y mira que tiene trabajo. Sí, porque darse un festival de cañas y arroz a mediodía, merendar como Dios manda con su chupito de ron o su 'Cartojal' o su carajillo de café negro con licor y desembocar en el largo, interminable, pasadizo de la madrugada ferial tiene su arte y su aguante.
La Feria 2009 es -hasta la fecha, mientras los políticos lo permitan- un éxito pero lo que los políticos no saben es que ellos ponen ideas; ahora bien, el corazón es cosa de los melillenses y de quienes nos visitan por aquello de la patria chica o la nostalgia. Claro que el corazón responde de una forma u otra al planteamiento de las ideas. En fín, que se han conjurado todas las fuerzas para que la Virgen de la Victoria se sienta orgullosa de sus paisanos.
En su honor, hoy comienza el serial taurino con nombres cercanos, lejanos, conocidos y prometedores. Adolfo Ramos -que ha deslumbrado en Andalucía y Portugal-, Antonio Criado 'El Goy' -que ha hecho lo propio también en Andalucía y en Toledo- y el malagueño Luis Rivera hacen el paseíllo en la Mezquita del Toreo para enferentarse a reses de San Miguel.
Están en capilla el rejoneador Paco Benito, de Madrid, Luis Miguel Encabo -qué torero más enamorado de Melilla y Salvador Vega, de Málaga el diestro, para toraos de Jiménez Pasquau. En el avión vienen el gran catedrático de Chiva, Enrique Ponce; el hijo de una leyenda quele pega bocados carnívoros a su padre, Manzanares y Matías Tejela, una garantía del arte de Cúchares y se van a pelear con cornúpetas del hierro de los Tornay, ay que susto. Qué tres tardes para el coso mezquitero, qué lujo.
El microclima de la Feria es una especie de anestesia para el calorazo que nos estamos tragando. ¡La madre que parió al levante!. Pero si las fibras sensibles del 'cuore' funcionan, le pueden dar mucho por saco a la cuestión del meteoro. Isabel de Palma desprende arte en la Caseta Militar; Rompeolas menea a las gentes del Partido Popular; el PSOE está que se sale con variedad de actuaciones en directo; 'Semos Chicas Almodóvar' rompe la pana en la Caseta Oficial de Festejos; 'Rapico' dicta magistrales de baile por lo flamenco...señores, hay que tener cuerpo para no perderse ni un detalle.
Nos aceramos al ecuador de la Feria de Melilla -no del Mar, ni de ninguna paranoia semejante- y la efervescencia del melillense es un cañón de felicidad que no tiene tiempo ni para cargar armamento. Resulta fantástico sumergirse en el mar de la alegría, por nosotros no va a quedar, vengan bombas, que tenemos coraza.