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Medio Ambiente asegura que las cenizas de la incineradora no son tóxicas
En respuesta a las declaraciones hechas por Guelaya-Ecologistas en Acción sobre la toxicidad de las "cenizas volantes"
Publicada en InfoMelilla el 12 de febrero de 2009
La Consejería de Medio Ambiente de Melilla ha corregido hoy al presidente de Guelaya-Ecologistas en Acción, Manuel Soria, sobre la denuncia realizada sobre la toxicidad de las "cenizas volantes" resultantes de la incineradora.
En declaraciones a Efe, el consejero Ramón Gavilán ha explicado que estos residuos no son cenizas, sino restos de humo -materia ácida- tratados con cal -de origen básico- creando una materia peligrosa, no tóxica, tal y como declaró el presidente de la entidad ecologista.
Gavilán ha incidido en este aspecto porque cuando un residuo se denomina "peligroso" la población no corre riesgo alguno a menos que éste se ingiera, al contrario que una materia tóxica que puede expandirse a través del aire.
Además, el consejero ha asegurado que las cenizas se encontraban en un recinto seguro hasta la realización de las obras del nuevo vertedero, ya que la empresa que actúa allí tuvo que derruir uno de los muros de este contenedor de residuos para poder permitir el paso de camiones.
Al respecto y debido al retraso de la empresa en reponer esta barrera de seguridad, la Consejería de Medio Ambiente ha realizado una serie de medidas sancionadoras contra ella para que rehaga el muro de protección cuanto antes.
Gavilán ha comentado que estos residuos peligrosos se están trasladando desde el 2006 a las provincias de Cádiz y Huelva por lo que se transportan los deshechos de cada año y aproximadamente una tonelada de los almacenados.
Actualmente, para poder almacenar estos residuos adecuadamente, se tratan en una fase de compresión en la que se compactan para reducir sus dimensiones y facilitar su transporte posterior.
El proyecto de mejora en el tratamiento incluía una segunda fase donde los residuos se destinarían a una planta de vitrificación para obtener vidrio no tóxico, pero tras varias investigaciones el proyecto se encuentra paralizado.
La causa de este retraso se centra en que la planta de vitrificación produciría una cantidad semejante de contaminación a la actual, debido a ello, el equipo técnico, en colaboración con el Instituto Torroja -perteneciente al CSIC- se encuentran estudiando varias soluciones al problema.
Asimismo, Gavilán ha respondido que, en relación al traslado de residuos a la Península de forma subvencionada por el Gobierno central y coste cero, estas afirmaciones no son del todo ciertas, ya que esta Ley de Residuos financia únicamente el transporte al vertedero, lo que acarrearía una dependencia y varios costes para negociar con las ciudades que tengan estas instalaciones.
Por último, Gavilán ha asegurado que las actuaciones que se realizan en la ciudad son "las menos perjudiciales" y más rentables a largo plazo.