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Melilla ve en la ampliación del Puerto la clave de su futuro económico
José Luis Almazán ha informado de que esta iniciativa comenzará a andar de manera firme en el mes de abril
Publicada en InfoMelilla el 5 de enero de 2009
La ampliación del puerto de Melilla se ha convertido en el proyecto "clave" para el futuro económico de la ciudad, no sólo por la inversión que recoge, que superaría los 300 millones de euros, sino por las posibilidades de expansión que ofrece.
En una entrevista concedida a Efe, el director de la Autoridad Portuaria, José Luis Almazán, ha informado de que esta iniciativa comenzará a andar de manera firme en el mes de abril, fecha en la que el proyecto será presentado a Puertos del Estado.
Almazán confía en que este organismo, que aglutina a las Autoridades Portuarias de todo el país, dé el visto bueno a esta iniciativa, cuya tasa de rentabilidad ronda el 6 por ciento.
De ser aprobado el proyecto, su ejecución supondría la ampliación del puerto melillense en 50 hectáreas -500.000 metros cuadrados-, a las que habría que sumar otras 30 más de aguas abrigadas.
Para ello se necesitaría más de 5 millones de metros cúbicos de arena, que se obtendrían fundamentalmente del dragado de diferentes zonas cercanas al puerto.
Esta iniciativa tiene varios objetivos, pero el fundamental es el de ganar terreno en una ciudad muy limitada por sus doce kilómetros cuadrados, donde las denominadas "industrias de riesgo" se encuentran esparcidas por distintas zonas del territorio melillense.
De llevarse a cabo el proyecto, todas esas industrias se alejarían del casco urbano, lo cual favorecería un mayor control de las mismas, al tiempo que favorecería la liberación de suelo para otros usos.
Pero este proyecto no sólo incide en lo que ya existe, sino que mira al futuro, posibilitando la implantación de nuevas empresas que quieran venir a Melilla aprovechando las ventajas de las reglas de origen que tiene la ciudad.
Según Almazán, en los últimos cinco años se ha producido una importante demanda de suelo por parte de empresarios interesados en montar una industria para poder exportar a la Unión Europea sus productos valiéndose de esas reglas de origen, un suelo que la ciudad actualmente no tiene.
Sin embargo, un proyecto de esta envergadura no puede obviar la actividad portuaria como tal, por lo que la apuesta en ese sentido está orientada a hacer de Melilla un nuevo punto de movimiento de contenedores, dada su privilegiada situación geográfica dentro del Mediterráneo y como punto de enlace de varios continentes.
En este contexto, la aspiración es la de llegar a los dos millones de contenedores almacenados al año a partir de una terminal de transbordo, en una zona por la que pasa el 10 por ciento de todo el tráfico marítimo mundial.
La ampliación del puerto también traería consigo la creación de alrededor de 5.000 puestos de trabajo, lo que supondría la reducción de la tasa de paro de la ciudad en torno al 75 por ciento.
El proyecto, que cuenta con el apoyo del Ejecutivo melillense, tiene su primera prueba importante en el mes de abril. De aprobarse y seguir con la línea prevista, podría estar operativo en el año 2015.