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Melilla y Barcelona, indisolublemente unidas.
Nueva sede, nuevas ambiciones en la Casa de Melilla en Barcelona
La sede –superior a los 200 metros cuadrados- está dividida en dos alturas y en la planta baja se encuentra un gran salón mientras que en la parte superior se han habilitado dos despachos y una sala de juntas.
Publicada en MeliYa el 19 de octubre de 2009
MeliYa.com
La inauguración de la nueva sede de la Casa de Melilla en Barcelona se convirtió el sábado en un canto a la capacidad de los melillenses para integrarse y formar parte de la sociedad barcelonesa durante un acto que acogió a más de 400 personas y a destacadas autoridades catalanas.
Entre ellas, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu que, en su intervención, habló a los “barceloneses de Melilla o a los melillenses de Barcelona” para destacar su pertenencia a ambas ciudades y puso a los melillenses como ejemplo del presente y futuro de esta ciudad.
Hereu recordó que durante la reciente fiesta de la Mercé aseguró que sin las casas regionales no hay ciudad de Barcelona y explicó que el barrio de Porta –donde se sitúa la nueva sede de la Casa de Melilla - “se ha convertido en un lugar emblemático, con personas que viniendo de sitios diferentes han hecho un proyecto común”.
El alcalde de Barcelona recogió además la invitación del presidente de la ciudad autónoma Juan José Imbroda de visitar Melilla “y lo haré porque es mediterránea, porque es cruce de culturas, por su modernismo, porque está en un espacio significativo y porque nos unen muchos lazos”.
Unos minutos antes, Imbroda había invitado a Hereu a Melilla para descubrir la placa de la que será la “Avenida de Barcelona” y que vendrá a reforzar estos lazos de unión, “que son de distinto signo pero sobre todo históricos porque Melilla forma parte de la historia de Barcelona y Cataluña”.
Imbroda agradeció al alcalde de Barcelona, y al resto de los invitados institucionales, la consecución de esta nueva sede pero centró su elogio en los melillenses “que os habéis ganado el respeto de las autoridades con vuestra tenacidad y esfuerzo, por lo que os animo a que sigáis en esta línea”.
El presidente de la Ciudad Autónoma aprovechó el acto para asegurar a todos los presentes que “Melilla está a la cabeza de la integración”, que no hay problemas entre sus diferentes culturas, y que “eso nos ha dado un pozo de conocimiento que debe servir a los demás”.
Al acto también asistieron representantes del gobierno de la Generalitat, como su delegada del Gobierno Carme San Miguel quien recordó “con gran afecto” su estancia en Melilla y destacó de su visita “no sólo su arquitectura sino también sus múltiples esfuerzos por favorecer la convivencia”.
Por su parte, el presidente de la Casa de Melilla en Barcelona Rafael Vega acaparó las felicitaciones y rememoró el inicio de este proyecto con su junta directiva “durante una cena en Sants”. Vega tuvo palabras de agradecimiento tanto para el Ayuntamiento como para la Ciudad Autónoma y afirmó que la nueva sede será un espacio abierto a los vecinos “a los que ofreceremos nuestras iniciativas sociales y culturales”.
Sede La actual sede de la Casa de Melilla en Barcelona se encuentra en el barrio de Porta dentro del distrito de “Nou Barris” que acoge a otros ocho barrios y se ha convertido en una de las zonas más modernas de la capital catalana. Donde antes había un espacio ferroviario ahora se levantan nuevas construcciones y en un futuro “hasta la sede de la UNED en Barcelona y un centro cívico”, según anunció la concejala de distrito Carmen Andrés.
De esta forma, la Casa de Melilla abandona el Ensanche, en el centro histórico de la capital, para trasladarse a este lugar que pretende ser un símbolo del futuro de Barcelona tal y como aseguró su alcalde Jordi Hereu “y que también es centro de Barcelona”.
La sede –superior a los 200 metros cuadrados- está dividida en dos alturas y en la planta baja se encuentra un gran salón mientras que en la parte superior se han habilitado dos despachos y una sala de juntas. Tiene un carácter translúcido y comparte un inmenso patio con otras urbanizaciones.
El Ayuntamiento de Barcelona ha cedido y acomodado el local mientras que la Ciudad Autónoma ha invertido en la adquisición del mobiliario. Desde la junta directiva se ha destacado que la rebaja sustancial en el alquiler permitirá la realización de diversas actividades que hasta ahora no se podían acometer.
Joyas
Por otra parte, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, resaltó el sábado en Barcelona “los vínculos históricos y culturales” que unen a la capital catalana con Melilla durante su firma en el Libro de Oro del Archivo de la Corona de Aragón que acoge la exposición “Las joyas del Rif”.
Imbroda, que visitó la muestra en compañía del director general del Archivo, Carlos López, volvió a reiterar los lazos existentes entre las dos ciudades y agradeció en su escrito a “todos los que han hecho posible” que la muestra del Rif pueda visitarse en Barcelona hasta el 31 de octubre.
La exposición de “Las joyas del Rif” se encuentra enclavada en una de las mejores salas de este antiguo Palacio de los Virreyes, perteneciente al Ministerio de Cultura, y que alberga toda la documentación cursada entre los condes de Barcelona y los reyes de Aragón durante los siglos IX al XVII.
El Archivo cuenta también con documentación relativa a Melilla y junto al palacio se encuentra el Salón del Tinell, donde los medievalistas aseguran que los Reyes Católicos recibieron a los alguaciles de Melilla que entregaron la ciudad a los monarcas españoles.
La muestra, inaugurada el pasado martes por la consejera de Cultura Simi Chocrón, se ha convertido en uno de los atractivos culturales de este palacio que es visitado a diario por miles de turistas como pudo comprobar el propio presidente de la ciudad durante su recorrido oficial.
En esta ocasión, las “Joyas” se han expuesto en una gran vitrina central que ocupa la sala de muestras y rodeada por los paneles expositivos que sirven de consulta a los visitantes. De esta forma, se cambia el modelo anterior que era de vitrinas pequeñas y verticales.
“Las joyas del Rif” ha sustituido en el Archivo de la Corona de Aragón a una muestra sobre el rey Jaime I y precederá en el tiempo a otra exposición que se ha preparado sobre la correspondencia entre los reyes de Aragón y las potencias del norte de África.