Opinión
Requiem por dos bañistas ahogados
Publicada en InfoMelilla el 16 de junio de 2009
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
“Calidad” no se escribe con “Q”. ¿A quién se le ocurre que una “Q” puede garantizar algo?, y aún más, la propia vida. ¿Quién fue el genio al que se le ocurrió hacer fortuna vendiendo muchas “Q”?.
Pero todas las “Q” no han podido garantizar la vida de una familia que bajó desde Mariguari con la ilusión de pasar un día de playa.
¿Los succionó una draga que realizaba trabajos en la playa en plena temporada de baño?. ¿Se hundieron en uno de los agujeros producidos por estos trabajos?. ¿Se encontraba la zona señalizada y acotada?. ¿Había o no había socorristas?.
Todas éstas son preguntas que deberían ser contestadas y con rapidez por las autoridades de la Ciudad y de la Autoridad Portuaria. Pero nuevamente los ciudadanos de esta ciudad nos encontramos con la soberbia y desconsideración de estas autoridades, acostumbradas a la impunidad e irresponsabilidad.
Así, el régimen ya ha dictado su sentencia. Todo estaba bien, los socorristas, la draga, la playa …; lo único que no estaba bien eran unos marroquíes ignorantes que no sabían nadar.
Los melillenses nos hemos acostumbrado a ver con indiferencia y resignación la gestión nefasta de unas autoridades locales, a cuyos desmanes resulta imposible poner coto; pero este último episodio en el que dos personas han muerto, con indicios de que se han producido graves negligencias, es un paso cualitativo, por el que se pone de manifiesto que estas autoridades no son solo un peligro para el patrimonio de los ciudadanos, sino sobre y ante todo un peligro para la seguridad y la vida de todos.
Por todo ello resulta del todo necesario que por parte de todas las entidades cívicas libres, autoridades judiciales y gubernativas se adopten, sin subterfugios, todas las medidas previstas en la Ley para salvaguardar la seguridad y la vida de todos, frente a los atropellos de las autoridades locales, y hacer efectivas las responsabilidades por estas dos muertes.
ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS DE MELILLA