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San Juan 2009
San Juan traslada a Melilla la magia de las noches alegres y cargadas de esperanza
Como todos los años, la ciudad se va a la playa y allí se procede no sólo a terminar con la candelaria oficial sino a dar un paseo al fresquito, que falta hacía en la noche del martes.
Publicada en InfoMelilla el 24 de junio de 2009
Se trataba de pasar un buen rato a costa de San Juan, el pobre. Como todos los años, la ciudad se va a la playa y allí se procede no sólo a terminar con la candelaria oficial sino a dar un paseo al fresquito, que falta hacía en la noche del martes, echar una copa o un helado y mojarse los pies en el litoral melillense por aquello de la buena suerte que ha de ofrecer el santo más querido por Jesús de Nazaret.
Este año la inspiración era fácil: la crisis ecconómica, esa que Juan José Imbroda -celebrando santo- dice que se nota menos en Melilla. Es muy posible pero crisis, haberla hayla. Banqueros sonrientes, oficinas de créditos cerradas al público, malas caras, situaciones penosas... ilustraron una obra destinada a arder. Quizá, quemando la escenificación, el verano melillense torne a bonanza económica. Cosas más meritorias hizo San Juan.
Eso ocurría en San Lorenzo pero en los barrios melillenses -no en todos- se vivió la fiesta de las hogueras de una forma más cercana. Dos barrios -Minas del Rif y Medina Sidonia, que es como decir Melilla la Vieja- celebraron éxito porque los 'mineros' ganaron el Certamen de Hogueras de San Juan y los 'viejos' se hicieron con el segundo galardón. Con un par de buenas verbenas circunscritas en las respectivas barriadas, se brindó por el más joven de los doce apóstoles.
Mientras tanto, Los Dingles de Manolo Herrera y compañía ofrecían un concierto en el Auditorium Carvajal cargado de nostalgia y una profesionalidad a prueba de bombas. Están a punto de grabar trabajo discográfico. Se lo merecen.