Opinión

ZP sueña en verde sobre un lecho de espinas

Publicada en InfoMelilla el 1 de octubre de 2009

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Si tuviera que decirles lo que pienso como simple ciudadano de a pie ( sin otra intención que reflexionar sobre el tema) sobre toda esta nueva política que tan especialmente le encanta a nuestro señor Rodríguez Zapatero; ésta que trata sobre “el desarrollo e investigación de energías renovables” les tendría que expresar mi más completo escepticismo y desconfianza, al menos en lo que pudiera hacer referencia a sus efectos inmediatos, en cuanto a solucionar los problemas cruciales a los que nos debemos enfrentar en estos momentos, derivados de la recesión que estamos padeciendo y de sus efectos sobre los ciudadanos. Veamos si me sé explicar. No es, ni mucho menos, que no crea que es preciso que se investigue sobre combustibles menos contaminantes, entre otros motivos porque el petróleo tiene caducidad a fecha fija; pero ello no obsta a que no encuentre en toda esta política, curiosamente promocionada con más ímpetu por las izquierdas, dos aspectos preocupantes: el primero, que en estos momento en los que nos encontramos no hay medio imaginable, a corto y medio plazo, para sustituir los actuales combustibles como materias primas del transporte, de los productos derivados del petróleo, estructuras industriales, herramientas y técnicas utilizadas por las plantas de producción etc. Me refiero a la actual estructura del llamado mundo industrializado, algo difícil de cambiar improvisando teorías quiméricas sobre aquello que, quizá, tenga un efecto saludable de aquí a 20,30 0 40 años; pero que, sin duda, no se puede tomar como la panacea para resolver la actual recesión y, es especial, la nuestra, la que nos coloca a la cola en cuanto a posibilidades de recuperación. O es que ¿todavía quedan insensatos que esperen que estamos en condiciones de sustituir la producción actual de energía conseguida por medio de plantas nucleares, por las energías alternativas?. ¿Cómo se va a sustituir la producción de una central nuclear a base de energía eólica, por ejemplo?, ¿cuantos molinillos serían precisos para suplir la producción de una nuclear?

En segundo lugar, no creo que hubiera quien, voluntariamente, se echara al océano sin antes estar seguro de que sabía nadar. Es decir que, previamente a derrochar millones en establecer nuevos sistemas de producción, pongamos por ejemplo los famosos coches eléctricos, sería preciso realizar estudios exhaustivos sobre su coste, los cambios estructurales precisos para adaptar las fábricas de automóviles a las nuevas técnicas, la cuestión de los stoks de los viejos modelos, los estudios de mercados, la red de servicios necesarios para reconvertir las gasolineras en otro tipo de suministradoras. Y el señor Zapatero, con toda su carga de inconsciencia, con tal de aparecer en la fotografía y figurar en la cumbre de los G20, habla de que las energías renovables van a generar empleo y a ser la gran bicoca para salir de la crisis. Quizá antes de dar su opinión ante un foro de semejante importancia, debiera haberse asesorado sobre la materia. Pero ya se sabe, ¡él siempre improvisa!

Don Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, un gran experto en la materia y nada sospechoso de parcialidad; ha sido invitado por el Congreso de EE.UU, el jueves pasado, para que hablara de lo que representan las energías renovables en España; para dar a conocer a sus huéspedes los efectos del fomento público a las energías renovables que ha impulsado el Gobierno español, el del señor Rodríguez Zapatero. Las conclusiones a las que ha llegado este experto en la materia, seguramente harían enrojecer, si es que fuera capaz de ello, al señor ZP. En primer lugar: cada empleo que han generado las energías renovables en España ha costado, en subvenciones del Estado (a costa de nuestros impuestos), la friolera de 571.138 euros (para los que nos entendemos todavía en pesetas: 9.503.000 ptas.) Pero es que el coste total de cada puesto de trabajo que se ha creado para la energía eólica nos cuesta a los españoles la escalofriante cantidad de UN MILLON de euros. Saquen ustedes sus propias conclusiones y piensen lo que, desde el Gobierno, hubieran podido hacer con semejantes cantidades si, en lugar de pretender que nos convirtamos en pioneros de los molinos de viento ( don Quijote sabía bien el peligro que entrañaban) se hubieran dedicado a ayudar con créditos a las pequeñas y medinas empresas, que tan mal lo están pasando en nuestro país a causa de las restricciones crediticias..

En su exposición, el señor Calzada informó de que el Gobierno español comprometió, en el periodo año 2000 al 2008, la cifra de 28.621 millones de euros en subsidios públicos al fomento de energías renovables. Para aclarar: la contribución de nuestros impuestos a estos experimentos podemos afirmar que representa el equivalente del 4’35% de la recaudación anual del IVA, el 3’45% del IRPF o el 5’6% del Impuesto de Sociedades. Es curioso que la Comisión Nacional de Energía (CNE), siempre según el señor Calzada, estime que para costear el déficit de tarifa eléctrica, la factura de la luz debería elevarse un 31% pero, lo que no saben los ciudadanos es que ello se debe, principalmente, a los experimentos relativos a las energías renovables. El porvenir para los ciudadanos españoles no puede ser más preocupante si es que tenemos en cuenta que uno de los consumos más elevados en cualquier hogar moderno está ligado, básicamente, al consumo eléctrico.

Pero donde resulta especialmente sangrante la metida de pata de ZP en su periplo por América, ha resultado ser cuando ha hablado de generación de puestos de trabajo a base de la implementación de las energías renovables. Vean ustedes lo que afirma, al efecto, el señor Calzada. Dijo, en su conferencia, que a causa de este despilfarro de recursos se ha provocado ya la destrucción neta de 113.000 puestos de trabajo en la economía española. La proporción no puede ser más ilustrativa: 2’2 puestos de trabajo por cada empleo verde generado, o sea, que por cada megavatio “verde”, subvencionado en España, se destruye un promedio de 5’39 empleos en el resto de la economía nacional. Aquí, sin duda, vendría pintiparada la frase de la señora Margaret Thatcher: “El problema del socialismo es que, finalmente, agota el dinero de la gente”

El señor ZP podrá hacerle todo lo que quiera la pelota al señor Obama, podrá fotografiarse con quien quiera, y podrá meter baza – cuando se lo permitan – en cualquier foro que crea que le puede servir para promocionarse como gran estadista, en España; pero, lo que no puede hacer es presumir de su gestión doméstica para evitar ( primero negándola y después agravándola) que la crisis calara en nuestras finanzas y nuestra economía, de modo que haya llevado a mas de 4.300.000 trabajadores al paro y sigan cayendo cada día, nuevos puestos de trabajo. El señor Presidente no se va a ganar la confianza de los españoles, por mucho que se empeñe en pretenderlo, llevándose a su familia de excursión a los EE.UU o buscando aparecer como un salvador del Mundo; porque donde, de verdad, ha de demostrar si sirve o no para presidir el Gobierno, es aquí, en España, tomando medidas sensatas y no largarse a la otra parte del Atlántico para dejar el trabajo sucio a sus ministros. Ya lo tenemos encima, señores, nada de 400 euros de descuento del IRPF; una IVA al 18%, subida de los impuestos de las rentas del capital, un impuesto verde, ¡maldito sea este color!, sobre la gasolina, en fin, ¡todo lo preciso para garantizar que, el próximo 2010, vamos a añorar el 2009 ¡Y ya es decir!

Miguel Massanet Bosch