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Conozcamos Nuestros Pueblos.
Adra abre sus brazos a los embajadores melillenses en Almería
La embajada melillense en Almería melillea en la localidad de Adra. El melillense Acosta, conocido por los viejos aficionados al fútbol, continúa viviendo en dicha localidad almeriense.
Publicada en MeliYa el 31 de enero de 2010
MeliYa.com
La Casa de Melilla en Almería celebró una nueva edición, el pasado sábado día 30, de su ya clásica actividad “Conozcamos Nuestros Pueblos”, con una visita a la localidad de Adra, localidad que dista 50 kilómetros de la capital almeriense, siendo la más cercana de la provincia a Melilla.
Para este recorrido, los cincuenta viajeros se dieron cita en la puerta de la Casa, allá en el Zapillo almeriense, a las ocho de la mañana de un casi primaveral día. Una vez en el autobús y cuando llevaban recorridos unos veinte kilómetros, se realizó la primera parada para que los expedicionarios desayunaran y cogieran fuerzas para el largo día que tenían por delante.
A la diez de la mañana, el autobús en cuyo frontal figuraba el cartelón de Casa de Melilla de Almería, hizo entrada en la localidad abderitana dirigiéndose hacia la antigua azucarera de la población, hoy un vivero municipal de empresas y sede de la bodega de Brandy Almería, para realizar su primera visita.
Allí en la Bodega Brandy de Almería, la expedición fue recibida por los máximos responsables de la misma y por lo representantes del Ayuntamiento de Adra, los señores Hernando y Piqueras, tenientes de Alcalde y la señora Cano, concejal de Cultura.Una vez en el interior de la Bodega, Hernando se dirigió a los viajeros dando la bienvenida a la población en su nombre y en la de la alcaldesa que excusó su asistencia. Hernando entregó a Lola Ruiz, presidenta de la Casa, una metopa con el escudo de Adra dedicada a la Casa de Melilla en Almería.
Por su parte, Lola Ruiz entregó al edil abderitano un ejemplar del libro Melilla Viva. A continuación, por parte del gerente de la bodega Brandy de Almería, se explicó la elaboración del brandy y el licor de brandy, pasando luego los expedicionarios a la sala de cata para degustar el rico producto.
Allí, compartiendo opiniones con los anfitriones, la expedición se llevó la grata sorpresa de que la esposa del señor Piqueras es una melillense, hija de un muy conocido farmacéutico del Real, por lo que dicho concejal conoce la ciudad melillense bastante bien. La concejal de Cultura puso el Museo de Adra a disposición de la Casa para celebrar allí alguna que otra exposición.
Después de las compras de rigor, la expedición subió al autobús para acercarse al muy cercano casco urbano de la población, acompañada ya del guía aportado por el Ayuntamiento, Javier.
Ya en la población la primera visita fue al Molino del Lugar un viejo molino hoy reconvertido en museo etnográfico, museo que está cerrado pero que fue abierto para la expedición melillense. El él, Javier, como ya haría durante todo el día, explicó la historia del Molino.
Posteriormente, la expedición se acercó al Museo de Adra, la Ermita de San Sebastián, para continuar, por las calles del pueblo, por la Plaza Vieja, los restos de la Muralla y la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, siguiendo con gran interés en todos ellos, las explicaciones de Javier, coordinador de Cultura del Ayuntamiento.
Después del paseo por las calles abderitanas y las visitas a los edificios y monumentos indicados, de nuevo al autobús para acercarse a la Torre de Perdigones, monumento representativo de la población y restos de una antigua fundición de plomo en la que se hacían perdigones y al Faro de la ciudad.
Durante el paseo a pie por la población, a la expedición se acercaron numerosas personas, indicando “yo soy del Real” ó “yo soy del Tesorillo”. De nuevo vuelta al casco urbano, deteniéndose el autobús en el puerto, a las dos y media de la tarde, para ya a pie dirigirse al restaurante Coines, para dar cuenta del merecido almuerzo, compuesto, como no podía ser de otra forma en una población marinera, de una buena paella y un buen plato de pescado del puerto.
En el restaurante y cambiando impresiones con el propietario, se indicó a los expedicionarios que continúa viviendo en la población una leyenda del fútbol de Adra, el melillense Acosta, a quien los viejos aficionados al fútbol recordaran haber visto en Alvarez Claro en aquellos Melilla – Adra de tercera división. Desde estas líneas y si nos lee un recuerdo para este melillense, Acosta.
Finalizada la comida aún quedaba una visita más, la que se realizó en el núcleo de población, perteneciente al término municipal de Adra, Puente del Río, la bodega Bolabana. En la bodega, los expedicionarios recibieron una gran lección sobre la elaboración y la cata del vino, a cargo de su propietario, Juan Jiménez. Después de la charla se pasó a probar el vino elaborado “Rincón de la Cautiva”.
De nuevo se realizaron las compras de rigor de este gran caldo almeriense y otra vez al autobús para recorrer, en sentido inverso a la mañana, los cincuenta kilómetros, hasta que al filo de las siete y media de la tarde, el vehículo se detuvo en el Paseo Marítimo de Almería, en la sede de la Casa de Melilla en Almería, dando por finalizada una nueva actividad de Conozcamos Nuestros Pueblos.
FRANCISCO AGUIRRE TORTOSA