Opinión

Arte, tradición, protección o violencia

Publicada en InfoMelilla el 30 de julio de 2010

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Este pasado Miércoles el Parlamento catalán aprobó la ILP que prohíbe las corridas de toros en el territorio catalán, efectiva a partir de Enero del 2.012. La prensa internacional ha estado expectante y se hecho eco de ello leyendo un choque de identidades entre España y Cataluña, en este contexto próximo de desafección y lectura política que permanece en el fondo y piel se quiera o no verlo.

Canarias ya en 1.991 aprobó una Ley de protección animal que tendría como primera consecuencia una prohibición de las corridas en sociedad nada receptiva a ello, por falta de tradición y puede que mayor conciencia protectora, no viendo arte, no siendo tradición y sí violencia y ausencia de taurófilos.

Ahora ha sido Cataluña donde la Plataforma ciudadana “Prou” con sus 180.000 firmas de adhesión consiguieron la iniciativa legislativa popular haya sido debatida y aprobada a su favor. Se esperaba, el ambiente estaba caldeado y ahora vienen las reacciones de todo signo, destacando las políticas conservadoras que ven en peligro la fiesta nacional y unitaria en una España plural y de la que formamos parte también, aquellos que no somos seguidores del circo romano en el siglo XXI. Ahora ya somos separatistas catalanes también, los que no compartimos y vemos arte en el ARTE de Cúchares, Pepe-Hillo, Pedro Romero, Frascuelo, Paquiro, Lagartijo, sin citar a los coetáneos del tocado espectáculo, mundillo económico e intereses.

Soy receptivo a entender al torero sin huevos de Querétaro ( México ) y que con su corte de coleta haya decidido seguir estudiando arquitectura, no como otros compatriotas que movidos por su sensibilidad y fino arte lo lancearían en caliente, que le vamos a hacer cada uno ve las cosas desde su prisma, sintiendo sin euforia complementaria vinatera algo más que la plasticidad y colorido en un foso que concede pitos y aplausos, orejas y rabos, avisos y chicuelinas, de un astado que está condenado a sufrir por mucha adrenalina que corra por sus venas, para júbilo de los entendidos.

Admirando como admiro a Lorca, a Ortega y Gasset, a Miró, a tantos, no comparto su visión historicista de una España ligada de por siempre al toro, de Osborne o sin Osborne con más o menos huevos de autopista. Las sociedades tienen todo su derecho a ir definiendo su identidad, su conciencia y quien se quede en minoría puede hacer turismo nacional sin fronteras, costearse sus anhelos y apetencias en zonas no prohibitivas que siguen aspirando a la consideración de fiesta nacional y bien cultural, donde así lo quieran hacer servir. Hay gusto para todo pero que no sean los administradores del erario público de “todos” los que insuflen millonadas y subvenciones en lo que no es para muchos, pedagogía de respeto y sentido proteccionista, léase otra forma de entender y aplicar lo humano y ser consecuente con uno mismo.

Hay mucha hipocresía y ambigüedad en el ambiente y mundillo del café, copa y puro de opinión. A ellos, a los taurinos con respeto forzado les plantearía definieran los valores del ancestral Toro de la Vega, lanceado en Tordesillas para deleite de las huestes y caballistas populares de rancio abolengo; que me convenciesen del arte de las becerradas de Algemesí donde los cachorros son motivo de una brutal carnicería; de los correbous de cuernos entorchados que tanto agradan a Camps, Don Francisco, de tanto espectáculo de muerte violenta, indigna en estos tiempos , porque no de cambio y superadores de la España profunda y planteamientos cavernarios. Lo expreso siendo y pidiendo tolerancia , protegido por los Derechos de la especie que me ha tocado vivir en esta Madre Naturaleza, tantas veces tan irracional e inmovilista.

Arte o sadismo, crueldad o poderío, no me siento capacitado para ahondar en este par de disyuntivas, pero sin hacer seguimiento del poeta Flaubert, lo expresado lo es desde la dualidad única de cabeza, sentimientos y corazón, siéndome inaccesible desdoblar el resultado. Uno responde a situaciones, siendo responsablemente consciente de lo que es, ama, denosta o siente.

Nuevos tiempos, nuevas situaciones tras un descanso estival reconfortante. Nos incorporamos a la movida. ¿ Me darán la bienvenida, seré bien hallado ?

Por cierto, tampoco me gustan las peleas de gallos, perros o caza británica del zorro, a cargo de sires y desalmados, tradiciones de antes y modus vivendi de ahora, ¿ permisible o abominable ?

Pedro Gallardo

Ciudadano