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Bulldog francés, el perro de moda en Melilla

El can tardó en llegar a España y tardó en ser entendido por los españoles pero, caramba, cuando lo consiguió, ganó por goleada.

Publicada en MeliYa el 24 de noviembre de 2010

Salvador Rámírez

Es el perro de moda y nació en 1891, aquella época en la que la sociedad francesa quería exclusividad y galanteaba con todo el glamur del mundo por todo el mundo, además. Hacía falta una mascota exclusiva, propia de esa eminente burguesía que se comía al planeta y nació el bulldog francés, un ‘toro perro’, primo hermano de sus colegas del Reino Unido, el bulldog inglés.

Bulldog francés, el perro de moda en Melilla

El can tardó en llegar a España y tardó en ser entendido por los españoles pero, caramba, cuando lo consiguió, ganó por goleada. Llegó a casi anular a otras especies más al uso y, en Melilla, bueno, lo de Melilla ha sido la eclosión del bulldog francés. Las calles están llenas de perros con las orejas tiesas, caminar zambo y sonrisa permanente. Sí, sonrisa, porque los perros se ríen, no vaya a creer usted que no. Se ríen cuando tienen amigos a su alrededor y cuando perciben el cariño del ser humano que le haya caído en suerte. Es un tema que he comentado con mi amiga María Orlinda Montiel y estamos de acuerdo.

Bulldog francés, el perro de moda en Melilla

Marlene, una operadora turística de mucho lujo, acaba de recibir a su perrita procedente de Cártama, localidad malagueña con criaderos de todo tipo de especies animales. Es una hermosura de bulldog francés de color negro, mes y medio de existencia, cariñosa…jóder, hay que quererla de corazón; felicidades, Marlene, te la mereces. Ah, se llama Lúa, que quiere decir luz en gallego. Su amo viene de célticos. Lúa se llama también la hija de un mítico rockero español que se despide este año de los escenarios, ni más ni menos que don Miguel Ríos.

Bulldog francés, el perro de moda en Melilla

Janto es otra cosa, es un bicho que le complica la vida a Pepa, pero que la quiere. Janto viene de Alhaurín el Grande. Es un mezcla de colores a base de blanco y negro, con un auténtico antifaz en su preciosa cara contorneando a sus brillantes y espabilados ojos. Pillo como él solo pero, no se sabe si es por instinto o no, jamás sabría vivir sin el cariño de un ser humano y Janto cuenta con el decidido amor de un puñado de seres humanos y, además, tiene prevista una cita con una preciosa paisana de cuya unión pueden salir auténticas obras de arte.

Bulldog francés, el perro de moda en Melilla

No son baratos, oiga. Por menos de 650 euros nadie puede adquirir un bulldog francés, ahora bien, lo que se invierte en la compra se amortiza en veterinaria porque no suelen ponerse malos. Eso sí, conviene no darles mucho trote, aunque ellos quieran inflarse de correr, sus fosas respiratorias, estrechas, no les permiten mucho esfuerzo, se pueden ahogar en un plis plas.

Hay un peligro que no conviene olvidar: la capacidad de cariño que destilan les puede convertir en el auténtico rey de la casa porque las voluntades humanas se rinden ante los atractivos del perro y eso no le conviene ni al perro ni a sus dueños. Pero, vaya, puestos a dejarnos a envenenar de ternura, ¿por qué no dormirse en el hechizo del bulldog francés?.