Local

Casas de Melilla

Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!

Los melillenses llegaron a la Base sobre las diez, dedicándose, hasta la hora de ocupar sus asientos, a recorrer algunas instalaciones del acuartelamiento.

Publicada en MeliYa el 23 de septiembre de 2010

Francisco Aguirre

Como colofón a los actos organizados por la Casa de Melilla en Almería, un grupo de treinta socios se desplazó el lunes, día 20, a la vecina -sólo unos siete kilómetros- Base Militar de Viator para, invitados por su general jefe, asistir a los actos conmemorativos del XC Aniversario de La Legión.

Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!
Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!

Los melillenses llegaron a la Base sobre las diez, dedicándose, hasta la hora de ocupar sus asientos, a recorrer algunas instalaciones del acuartelamiento. Pasadas las 12, comenzaron los actos con la entrada en la Plaza de Armas de la Bandera Nacional y la llegada del teniente general jefe de la Fuerza Terrestre, quien pasó revista a las tropas.

Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!
Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!
Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!

A continuación los socios de la Casa pudieron presenciar entregas de premios y condecoraciones a militares y algunos civiles y el acto central del evento, el homenaje a los Caídos y los cánticos de la Legión.

Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!

Para finalizar el acto, las tropas desaparecieron de la Plaza de Armas y desfilaron con la marcialidad con la que este Cuerpo nos tiene acostumbrados delante de las tribunas.

Casa de Melilla en Almería: ¡A mí La Legión!

Una vez acabado el acto militar, los miembros de la Casa de Melilla en Almería, la mayoría de ellos con la mente en el Acuartelamiento de Cabrerizas y los mismos actos que allí se debían estar celebrando, pasaron al Polideportivo de la Base, donde se habían dispuesto unos aperitivos, regados con vino y cerveza y, cómo no, con leche de pantera.

Es de destacar que los miembros de la Casa de Melilla tuvieron como anfitrión al teniente coronel Úbeda, familiar de una socia y durante algunos momentos departieron con el coronel Mayoral y el general Prieto.