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Castañas de primera división en la Casa de Melilla en Almería

A las diez de la noche se dio paso a la estrella de la fiesta, ¡La Castaña asada!, de la que los asistentes comieron más de treinta kilos.

Publicada en MeliYa el 3 de noviembre de 2010

Francisco Aguirre

En la mágica noche de Brujas y Don Juanes, la Casa de Melilla en Almería, celebró una de sus fiestas ya clásicas, su castañada.

Castañas de primera división en la Casa de Melilla en Almería

Para ello, en una casi invernal noche de domingo, con un fuerte temporal de poniente, el piso bajo, el popular Chiringuito, abrió sus puertas, allá en el Paseo Marítimo de la ciudad almeriense, a las siete de la tarde, hora en la que fueron llegando los socios que, hasta las nueve de la noche, estuvieron jugando a diversos juegos de sobremesa, parchís, lotería, etc.

Castañas de primera división en la Casa de Melilla en Almería

A las nueve comenzó el acto propiamente dicho, dando cuenta las más de setenta personas que, desafiando a la meteorología, se dieron cita, de las ricas viandas preparadas para la ocasión por los cocineras de la Casa, todo ello regado con buena cerveza fresca y buen vino de la tierra, pues esta noche se degustó vino de la localidad almeriense de Fondón.

Castañas de primera división en la Casa de Melilla en Almería

A las diez de la noche se dio paso a la estrella de la fiesta, ¡La Castaña asada!, de la que los asistentes comieron más de treinta kilos, regadas en esta ocasión, como mandan los cánones, con copitas de anís.

Castañas de primera división en la Casa de Melilla en Almería

La fiesta prosiguió, al filo de la hora bruja, las doce de la noche, cantando el “cumpleaños feliz”, a dos melillenses, uno cumplió sus años el día anterior y el otro el ya, día 1 de Noviembre.

Y ya, pasadas las dos de la madrugada del lunes día 1 de noviembre y tras la marcha de los más trasnochadores, la Casa cerró sus puertas, con otra de sus fiestas clásicas cubiertas.