Local · Presupuestos
CPM asegura que el Presupuesto local para 2011 es el menos austero que se ha hecho e incrementa el coste de los miembros del Gobierno
Sellam deja claro que se trata de unas cuentas hechas para ganar las elecciones
Publicada en InfoMelilla el 16 de diciembre de 2010
Veinticuatro horas antes de la celebración del pleno para la aprobación inicial de los Presupuestos de la Ciudad Autónoma para 2011, el diputado de Coalición por Melilla (CPM), Abdelrahem Sellam, ha querido dejar clara la intención de su formación de votar en contra de unas cuentas que considera como “las menos austeras que se han hecho hasta ahora”.
Sellam ha explicado que, a pesar de la bajada de los sueldos a los cargos del Gobierno llevada a cabo por decreto, el coste del Ejecutivo local ha subido 180.000 euros con respecto al ejercicio anterior y se sitúa actualmente en los 5,6 millones, con lo que “cuesta más que ningún equipo de Gobierno de España”.
El diputado de CPM también ha advertido una bajada en el capítulo de inversiones para 2011 que pasa de los 13 a los 7 millones, y ello a pesar de que el Gobierno de Juan José Imbroda siempre defiende la inversión como la mejor manera de afrontar problemas como el paro o la pobreza. “De esta forma pretende el Gobierno afrontar una política que resuelva los principales problema de Melilla”, ha señalado Sellam, quien considera que ha quedado al descubierto así la actitud del Ejecutivo, “que prima su política de gasto permanente, desproporcionado e injustificado, su política electoralista, de manipulación, y de control del voto por encima de los intereses de los melillenses”.
El diputado cepemista ha explicado además que el nuevo Presupuesto local incrementa el gasto, lo que supone la necesidad de buscar los ingresos suficientes para pagarlos, “y en ese son maestros, ya que la presión fiscal que pretende tener el Gobierno para este año es mayor que la de 2010”.
Pero por su todo lo anterior fuera poco, lo más lamentable del Presupuesto de la Ciudad para 2011, ha explicado el cepemista, es que es “eminentemente electoralista, no es para reducir paro o pobreza, sino para intentar ganar las elecciones”.