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Fundación Gaselec.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Dicen que el megahipertatarabuelo de los hoy andantes fue el hombre de Neardetal, un tipo descubierto por los arqueólogos en 1.856 en el valle de Neander, teutón él.

Publicada en MeliYa el 27 de septiembre de 2010

Salvador Rámírez

Dice el dicho que ‘nunca segundas partes fueron buenas’. Mentira, al menos en la Fundación Gaselec, plaza de Don Rafael Fernández de Castro –se desconoce cuándo la Ciudad Autónoma va a echar a patadas a los botelloneros de tan ilustre enclave-, la segunda parte, ampliada, de Charles Darwin y las especies extinguidas, es una segunda parte que mejora a su predecesora.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'
Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Dicen que el megahipertatarabuelo de los hoy andantes fue el hombre de Neardetal, un tipo descubierto por los arqueólogos en 1.856 en el valle de Neander, teutón él. Así, don Charles, buen conocedor de la evolución de especies vegetales y animales, aplicó sus teorías al ser humano.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Gustavo Cabanillas, el vicepresidente de la Fundación Gaselec no perdió de vista el curro del inglés y llevó a su templo egipcio hasta dos ediciones de las especies extinguidas, entre ellas la del propio Darwin, tan barbudo como cabezón, tan iconoclasta como certero. No es que el hombre descienda del mono, es que fue Charles quien lo advirtió.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Bajo del templo: se crea un espacio propio porque el neardetalesis fue el primer ser humano. Hay refugios recoletos: grutas, cuevas, recintos impensables que fueron el lar de estos hombres durante milenios. La familia descansa mientras que la sufrida paridora de la casa quita el pellejo a un ciervete recién cazado.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Ahí debajo de la locura histórica del señor Cabanillas hay una selección de cráneos representativos de la evolución del homo –presuntamente- sapiens y una placa original, del Neolítico, con grabados de cervatillos –quizá antílopes- procedentes del Tassili.

Darwin y Cabanillas ofrecen la segunda parte de 'Las especies extinguidas'

Ea, subimos al primer piso y disfrutamos de la figura de Charles Darwin y hasta del barco que le llevó a los cuatro confines y medio. Su libro ‘El origen de las especies’ tiene propio y debido protagonismo. A su sombra se puede admirar un ecosistema del Secundario con un grandemente espantosos Deinoichus emplumado, referencia de los más conocidos raptores, menudos ‘dinos’, susto.

La segunda planta y última –salvo sorpresas made in Gaselec-ofrece una selección de dioramas a escala escalofriante. Velociraptors, Tirasonaurus Rex, Brachiosaurus y fósiles aportados por personas e instituciones de Melilla: Paco Benítez, el I$ES Enrique Nieto y Club Scorpio.

Y, si el visitante se quiere ir con la cara de los saurios en sus retinas, sólo es necesario pegarse una vuelta por la sala de proyecciones de la Fundación Gaselec. Eso ya es el susto llevado al cine, pero ocurre algo: cuando las ideas son buenas, el receptor quiere volver a vivirlas. Como hoy es martes y el personal ha descansado, esta tarde, nos volveremos a asustar con las vivencias de Charles Darwin y Gustavo Cabanillas.